La caída del consumo se siente con fuerza en el mercado inmobiliario comercial de Tucumán. La ecuación es clara: menos ventas, alquileres difíciles de sostener, costos fijos altísimos y una creciente cantidad de locales vacíos, especialmente en el microcentro de la ciudad. Hace unos días en el ciclo “Encuentros LA GACETA” sobre Real Estate, uno de los brokers invitados dejó planteada la situación. “Es preocupante. Los costos aumentaron y muchos comercios no logran sostenerse”, advirtió Nicolás Ditinis, titular de Ditinis Propiedades. “Dentro de poco vamos a ver un gran número de locales cerrados”, advirtió.
En ese escenario, muchos inquilinos no logran cubrir gastos y optan por cerrar o no renovar contratos. En el mejor de los casos se mudan hacia zonas más económicas, buscando subsistir “transformando” el esquema.
En Yerba Buena, el fenómeno suma una particularidad debido a que es “donde todos quieren estar” pero “las ventas están en el piso”, señala Esteban Lamontanaro, de la Cámara de Comercio local. Y agrega: “Abren locales todo el tiempo, pero cierran a los tres meses porque no pueden mantener la estructura”.
El dato expone una dinámica inestable ya que si bien hay movimiento, no logra consolidarse en el tiempo. Nuevos emprendimientos prueban suerte, pero la falta de ventas sostenidas acelera los cierres en la “Ciudad jardín”. Ante este contexto, algunos propietarios han comenzado a flexibilizar las condiciones, aplicando ajustes menos frecuentes o acuerdos más flexibles, con lo que buscan evitar la vacancia, que hoy representa una pérdida directa. En el mismo ciclo sobre Real Estate, organizado por LA GACETA los desarrolladores e inmobiliarios contaron que hay quienes buscan “acompañar” este proceso. Pero el escenario de locales vacíos y la rotación constante de los comerciantes se vuelve cada vez más visible en Tucumán. Muchos están migrando a formatos de showrooms en pisos superiores de edificios o vendiendo de manera online, debido a la imposibilidad de afrontar alquileres en zonas comerciales céntricas.
De acuerdo a los últimos informes de la provincia, se reporta que entre el 4% y el 5% de locales cierran mensualmente, aunque el 70% de ellos no registra la baja formal de CUIT, lo que indica traslados hacia alquileres más accesibles, advierte la Federación Económica de Tucumán en los últimos informes públicos.
Este éxodo digital beneficia a algunos pero no a todos. En Tucumán, donde el público prefiere golpear la puerta para ir a comprar lo que necesita, es un esquema que lleva tiempo y no funciona igual en todos los rubros.
Los comercios perciben incertidumbre en el escenario y bajo ese contexto no pueden prever hasta cuándo deberán “sostener” sus locales y con qué reglas juegan este partido. Algunos se aventuran a decir que las cosas eran más claras aún en pandemia. “Hoy créditos hipotecarios no tenemos porque, con una tasa del 15% más UVA, los valores son más elevados que los de una cuota de alquiler”, dice la empresaria Mali Vázquez.. Los expertos piden más planificación y esperan que una nueva situación pueda potenciar el crédito hipotecario