En el marco del 50° aniversario de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, la emblemática Ediciones de la Flor confirmó que baja la persiana. Fundada en 1966 por Daniel Divinsky y Ana María Kuki Miller, la editorial deja una huella indeleble en la historia del libro en Argentina.
En su stand del Pabellón Amarillo (1509), dentro de Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, ya se liquidan títulos de su catálogo, marcando el cierre de una etapa que combinó independencia, riesgo editorial y autores fundamentales.
El golpe que marcó el principio del final
El punto de quiebre llegó en 2025, cuando los herederos de Quino decidieron trasladar toda su obra —incluida Mafalda— al sello Penguin Random House.
“Mafalda era uno de nuestros principales long sellers. Fue un golpe al corazón”, reconoció Miller. Dentro del mundo editorial, la salida de ese título clave fue vista como una “herida de muerte”.
Por qué cierra Ediciones de la Flor
La decisión, sin embargo, no responde a una sola causa. Según explicó Miller:
Caída del consumo de libros
Aumento de costos de producción
Cambios en la industria editorial
Falta de continuidad generacional
“La editorial no se vende. Simplemente cierro un ciclo”, afirmó la editora, que continuará con la actividad hasta fin de 2026.
Un catálogo histórico: de Fontanarrosa a Umberto Eco
Durante décadas, Ediciones de la Flor fue sinónimo de calidad y diversidad. En su catálogo convivieron:
Roberto Fontanarrosa
Griselda Gambaro
Rodolfo Walsh
John Berger
También publicó en español la célebre novela El nombre de la rosa, de Umberto Eco, consolidando su perfil internacional.
Hoy, muchos de esos títulos forman parte de grandes grupos como Grupo Planeta y Random House.
La despedida en la Feria del Libro
El mensaje exhibido en su stand resume su historia y su legado:
“Editar libros en Argentina siempre fue una carrera con vallas... Es nuestra última feria y nuestro último año de actividad”.
Además, Miller participará de una lectura especial de textos prohibidos durante la dictadura, recordando el compromiso histórico del sello con la libertad de expresión.
Un legado que sigue vivo
Aunque cierra sus puertas, Ediciones de la Flor deja una influencia profunda en nuevas generaciones de editores y lectores.
Su catálogo, construido con convicción y riesgo, seguirá circulando en bibliotecas y memorias. No es solo el cierre de una editorial: es el final de una forma de entender la edición independiente en Argentina.