Frente a las repetidas infiltraciones en los sistemas personales de los dispositivos celulares los expertos en ciberseguridad investigan más. De sus investigaciones pueden surgir antivirus tan sofisticados como las mismas infecciones creadas por los piratas cibernéticos, o bien, analizar y concluir que lo más mínimo y casi impensado puede reducir un ataque a la nada misma.
Hasta hace poco la recomendación era apagar el celular una vez a la semana como una medida de defensa básica. Sigue sin ser una solución mágica ni definitiva, pero su efectividad crece con un nuevo parámetro. Cada vez hay más estrategias maliciosas aplicadas a través de numerosos virus por lo que apagar el dispositivo 5 minutos al día es un "coste cero" que pone las cosas difíciles a los atacantes. Es simple: por ejemplo, mientras uno se ducha o desayuna.
No es para obsesionarse, pero apagar o reiniciar el celular una vez al día es un hábito de higiene digital tan básico y necesario como lavarse las manos. No protege al 100%, pero elimina de un plumazo las amenazas más comunes.
Los motivos
Los hackeos modernos más sofisticados no persistirán, incluso no comenzarán a ejecutarse. El virus puede residir en la memoria RAM y no en el almacenamiento permanente. Con la acción, la memoria RAM se limpia y el proceso del hacker se interrumpe, obligándolo a intentar infectar de nuevo desde cero. También se cerrarán conexiones remotas que podrían estar activas en segundo plano sin saberlo.
La clave está en tomarlo como un hábito, donde cualquier momento libre o cuando se esté haciendo algo donde no se necesite el móvil, se ejecute el apagado y así no afecta de ninguna manera la experiencia, porque son solo 5 minutos.