En un mano a mano con LA GACETA, Andrés Yllana habló con franqueza sobre algo que siente necesario decir: San Martín tiene todo para pelear el ascenso, pero para lograrlo necesita llegar a los momentos decisivos con la mentalidad correcta. No con el peso de lo que puede volver a salir mal, sino con la energía de lo que puede conseguir.
Hay una paradoja que no pasa desapercibida. El 3 de noviembre de 2024, en el Gigante de Arroyito de Rosario, Yllana estaba del otro lado. Hoy, ese mismo técnico conduce al equipo que quedó con las manos vacías aquella tarde. Una ironía que el propio Yllana no esquiva y que le da una perspectiva única para entender lo que siente el hincha de San Martín.
El técnico entiende de dónde viene esa presión. San Martín llegó a esa final con todo el impulso, era el momento esperado, y se fue con las manos vacías. Ese golpe dejó una marca que todavía se siente. "El club ha tenido muy buenos torneos y malas finalizaciones. Creo que todavía no lo asimilaron del todo, y se entiende", reconoció Yllana. Pero al mismo tiempo, cree que esa marca no puede convertirse en una carga que paralice al equipo cuando más se lo necesita suelto y convencido.
Para Yllana, la clave está en redirigir esa energía. "Es preferible llegar con un empujón importante en la última parte, donde se definen las cosas. Llegar con vigor y unidos", explicó. No pide que la hinchada baje la exigencia sino que la oriente hacia adelante. "Si seguís pensando en lo que podés perder, seguro te va a ganar eso. Llegar pensando en lo que podés conseguir es totalmente diferente", afirmó.
El mensaje al hincha
"Quiero cambiar esa mentalidad", sintetizó Yllana. El destinatario no es solo el vestuario sino también la tribuna y todo el entorno que rodea al club. Que San Martín llegue a la recta final del torneo pensando en lo que tiene por ganar. Eso, para el técnico que conoce la derrota de Rosario desde adentro, puede marcar toda la diferencia.