Los libros están unidos a las bibliotecas. Ellas los organizan bajo un sistema denominado clasificación decimal universal dónde son catalogados digitalmente, a través de algún software, como el de la Biblioteca Nacional del Maestro, denominado Aguapey. ¿Por qué proponer la formación y puesta en funcionamiento de bibliotecas en toda la provincia? Porque una biblioteca es un lugar para lectores. Un lugar para aquellos que desean leer, que necesitan leer, que saben o quieren aprender a leer. Un lugar donde se fortalezca la comunidad de lectores. Las bibliotecas tradicionales, para la conservación del saber almacenado en los libros y organizada para la recuperación de la información que éstos contienen, se han transformado en centros- a través de charlas, exposiciones, clases, etc.- para promocionar la cultura escrita y digital de la humanidad. Las horas libres, en el actual cuadro social y político, deberían ser reemplazadas por horas de lectura -como horas cátedras de una materia específica (organizadas por profesores y bibliotecarios)- y el juego del ajedrez. Ellas contribuirán, en el largo plazo, a fomentar las destrezas mentales y la concentración, útiles para cualquier ciencia que se estudia en una institución educativa. Las bibliotecas escolares (desde el inicial hasta el terciario) deberán convertirse en el centro estratégico y neurálgico de una escuela, es decir sostenidas y apoyadas por el Ministerio de Educación, supervisiones y la direcciones escolares a través de un apoyo material específico: adquisición de una bibliografía (que serán parte de las planificaciones que usarán, a lo largo del año, los profesores de las distintas ciencias, aires acondicionados, proyectores, limpieza, etc., en todos los turnos de un establecimiento escolar. De ésta manera, un libro ya no será una cosa entre las cosas, un volumen perdido entre los volúmenes que pueblan el indiferente universo, hasta que se da con un lector, con la persona destinada a descifrar sus símbolos, dónde mis lecturas me servirán para inventar mi casa. De los libros salen montones de cosas. Por libros al servicio de los niños y no niños al servicio de los libros. ¿Una consigna central?: las bibliotecas salen a conquistar lectores. ¿Razones?: somos educación.
Pedro Pablo Verasaluse
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