Hay voces que parecen estar destinadas a brillar desde la cuna, y en ese listado bien puede figurar la del argentino Martín Masiello, quien esta noche llega por primera vez a Tucumán para presentar un concierto especial.
El joven cantante de 31 años estará desde las 21 en el teatro Mercedes Sosa (San Martín 479), para recorrer distintos estilos a través de una poderosa interpretación que logra traspasar la barrera invisible entre escenario y platea y emocionar al público con su selección de temas populares. Los socios de Club LA GACETA tienen la promoción especial de 2x1 en entradas.
El repertorio integra la elegancia de la música lírica pop hasta el romanticismo de los boleros, pasando por el tango y temas inmortalizados por Frank Sinatra y Elvis Presley, entre otros. Un espacio particular estará reservado a “Crescendo”, una propuesta que mereció el Estrella de Mar este verano como mejor espectáculo de música clásica (además ganó otra estatuilla por el show de Vicky Bosso, como mejor producción marplatense).
Su debut fue en el Teatro Colón de Mar del Plata, su ciudad natal, cuando con sólo 12 años interpretó romanzas de zarzuela junto a su abuelo, el barítono Marcelo Appugliese. Nueve años después inició su carrera internacional, y recorrió toda América, Europa, Oceanía y Asia (principalmente Japón, donde hizo base durante siete años para su lanzamiento global). En la Capital Federal protagonizó “El Fantasma de la Ópera”, de Andrew Lloyd Webber, pero en versión concierto y con la dirección de Miguel Tejada.
“Cuando subo a un escenario siento una mezcla muy fuerte de adrenalina, emoción y responsabilidad. Es un momento único donde todo cobra sentido. Ahí es donde conecto con la gente y donde la música deja de ser algo mío para convertirse en algo compartido”, afirma el vocalista en diálogo con LA GACETA.
Masiello reconoce que el entorno familiar fue determinante en tu carrera. “Fue muy importante. Siempre tuve apoyo de mis abuelos y mi madre, y eso te da confianza para animarte a ir por un camino que no siempre es fácil. Más que presión, lo viví como un sostén que me permitió crecer y formarme con seguridad. Mi abuelo fue mi mentor desde muy chico y me he criado escuchando Carlos Gardel, Mercedes Sosa, Sinatra, Elvis, entre muchos otros. Tengo referentes muy diversos, desde lo lírico hasta lo popular. Me inspiran artistas que logran emocionar y que tienen una identidad fuerte arriba del escenario”, explica.
Ganar el Estrella de Mar “fue un reconocimiento muy fuerte al trabajo y a un proyecto en el que pusimos muchísimo esfuerzo como es ‘Crescendo’, con el que queremos acercar lo lírico a más gente, fue una señal de que ese camino tiene sentido”.
La amplitud de su repertorio y la versatilidad de su voz se vincula especialmente con el público al que van dirigidos: “cada canción cumple un rol dentro del show; me gusta armar un recorrido emocional donde haya momentos más íntimos, otros más intensos y otros más populares y la elección del repertorio tiene que ver con generar una experiencia completa y que la gente se lleve algo especial”. Acerca de la posibilidad de una sorpresa para los tucumanos, aclara que le gusta “dejar algún momento especial o distinto, es parte de la magia del vivo, que te permite pasen cosas que no estaban del todo previstas”.
No descarta nuevas experiencias similares a lo logrado con “El Fantasma...”. “El musical es un género que me encanta y que me dio muchísimo. Me interesa seguir explorándolo en algún momento, porque combina actuación, música y una conexión muy distinta con el público. Dejas de ser Martín para convertirte en un personaje tal vez monstruoso. Sin duda, es algo que está presente en mi camino, concluye.