El presente de Boca cambió el clima que rodeaba a Claudio Úbeda. De la incertidumbre total a comienzos de año, el equipo pasó a un escenario de solidez que reabrió el debate sobre su continuidad, aunque el propio entrenador eligió bajar el tono a las especulaciones.

Con un invicto de 13 partidos, el liderazgo en su grupo de la Copa Libertadores y una reciente victoria en el Superclásico, el ciclo del “Sifón” atraviesa su punto más alto. Sin embargo, lejos de apoyarse en ese contexto, el técnico dejó en claro que su futuro sigue atado a una lógica innegociable en clubes grandes.

“En los equipos grandes, siempre dependés de los resultados. Seas joven, sin experiencia o con trayectoria. Indefectiblemente dependés de los resultados”, afirmó en diálogo con Radio Continental, dejando en evidencia que su continuidad no está garantizada pese al presente favorable.

El contrato de Úbeda vence el 30 de junio, pero el entrenador evitó meterse de lleno en la discusión sobre la renovación. Su postura es clara: primero, la competencia. “Cuando se dan los resultados y las cosas salen bien, eso fluye mucho más”, explicó. Aunque enseguida marcó prioridades. “Lo más importante no es la renovación. Tenemos 40 días con un montón de partidos importantísimos. Esas cosas son adicionales. Hay obligaciones primarias”, indicó.

En ese escenario, el respaldo dirigencial aparece como un punto clave. Úbeda destacó el rol de Juan Román Riquelme, quien sostuvo su continuidad en un momento delicado. “Desde el momento que Román nos dijo que íbamos a seguir con el plantel sentimos que debíamos hacernos cargo de una responsabilidad muy grande... ganarnos la confianza con rendimientos y con resultados”, remarcó.

El contraste con el cierre de 2025 es evidente. En aquel momento, la eliminación ante Racing había dejado al entrenador contra las cuerdas y su continuidad estaba en duda. Hoy, con resultados, funcionamiento y respaldo interno, el escenario es completamente distinto.

Aun así, Úbeda eligió no adelantarse. En Boca, como él mismo lo remarcó, todo depende de lo que pase en la cancha. Y en ese terreno, el técnico sabe que todavía tiene mucho por demostrar antes de pensar en firmar su futuro.