El dispositivo de seguridad coordinado y articulado que mantiene calle Mendoza, entre Virgen de la Merced y Monteagudo, con circulación totalmente cerrada continuará. La buena noticia es que se daría el primer paso este fin de semana para que la situación se normalice. El operativo que está en funcionamiento desde hace varias semanas cuenta con la participación de personal de Defensa Civil, el área de Seguridad Ciudadana y Catastro municipal, que continúan monitoreando el estado del inmueble.

Mientras avanzan las tareas de seguridad, el municipio evalúa habilitar progresivamente la circulación en la zona. “Estamos trabajando para que, posiblemente hacia el fin de semana, el tránsito peatonal pueda circular por la acera de enfrente, con el correspondiente vallado de seguridad”, explicó explicó la directora de Catastro y Edificación del Municipio, Nora Belloni.

En una segunda etapa, si los trabajos avanzan sin inconvenientes, también podría habilitarse media calzada para el tránsito vehicular”, agregó Belloni.

Denuncias

La intervención municipal se inició tras denuncias por desprendimientos de mampostería. El análisis preliminar detectó un asentamiento en la parte central de la fachada, que estaría vinculado a filtraciones de agua y al estado de los desagües pluviales.

“Si uno observa el edificio, se ven grietas a 45 grados que, al proyectarlas, conducen todas hacia el centro de la estructura, donde se produjo el hundimiento. Allí es donde se encuentra el problema estructural”, detalló.

La funcionaria agregó que la situación también se vio agravada por la demolición de una propiedad lindera, lo que habría afectado la estabilidad de la medianera y favorecido la aparición de humedad.

Prevención

Mientras se realizan estudios estructurales más profundos, el Municipio exigió a los propietarios la implementación de medidas preventivas para evitar nuevos desprendimientos.

Entre ellas se encuentran la colocación de una pasarela peatonal, apuntalamientos en balcones y estructuras internas, y el vallado de la zona. “Catastro exigió la colocación de medidas de seguridad como la pasarela peatonal, el calce del balcón y el apuntalamiento de sectores interiores del edificio”, explicó Belloni.

En los próximos días, inspectores municipales volverán a ingresar al inmueble para verificar que los refuerzos estructurales sean suficientes. “Ahora vamos a pedir autorización para que ingrese el inspector de Catastro y verifique si el apuntalamiento es suficiente o si es necesario agregar más refuerzos para garantizar la seguridad”, agregó.