El pase de la selección de Bosnia al Mundial 2026 sigue dando tela para cortar. Más allá de la hazaña deportiva, la noticia que ahora recorre el mundo tiene como protagonista a Ermedin Demirović. El delantero del Stuttgart había prometido antes de la serie que, si lograban la clasificación a la cita de Estados Unidos, México y Canadá, invitaría bebidas y helado a todos los fanáticos de su club. Con el objetivo cumplido y la euforia a flor de piel, el punta de 28 años confirmó en sus redes sociales que cumplirá su palabra de manera inminente.
El encuentro para pagar la apuesta será el próximo lunes 27 de abril, en el marco del tradicional Festival de Primavera de Stuttgart. Demirović anunció que estará presente personalmente de 19 a 20 horas en la carpa "Beim Benz Hofbräu" para servir cerveza gratis a los hinchas que se acerquen. Además, el futbolista no se olvidó de los más pequeños y confirmó que en las próximas semanas un camión de helados visitará un entrenamiento abierto del equipo para que los niños también puedan ser parte del festejo mundialista.
El corazón en la selección y los goles en la Bundesliga
El presente del delantero nacido en Hamburgo pero que juega para el país de sus padres es sencillamente espectacular. Desde su llegada al Stuttgart por una cifra cercana a los 27 millones de dólares, se consolidó como una de las figuras del equipo, anotando 29 goles en 81 partidos. Actualmente, su club atraviesa un momento dulce ocupando la cuarta posición de la Bundesliga y peleando por un lugar en la próxima Champions League, con Demirović como segundo máximo artillero del plantel. Su regreso a la selección tras una lesión fue clave para el esquema de Sergej Barbarez en los duelos decisivos ante galeses e italianos.
Más allá del clima festivo, el jugador decidió que este momento de gloria también sirva para ayudar a quienes más lo necesitan. En su comunicado, informó que realizará una donación económica a la Fundación del Stuttgart, reforzando su vínculo con una ciudad que lo adoptó como ídolo absoluto. Bosnia jugará una Copa del Mundo por segunda vez y uno de sus goleadores ya se prepara para celebrar de la mejor manera: con la gente, cumpliendo su promesa y con el sueño mundialista bajo el brazo.