En momentos deportivos complicados, lógicamente la tensión crece, el malestar se hace presente y los rumores se vuelven eco. Tras la derrota frente a Argentinos, el panorama no fue distinto en Atlético Tucumán: las redes sociales tomaron el protagonismo de la escena con versiones cruzadas sobre el estado de salud de Julio César Falcioni, el presente institucional del club y presuntos movimientos dentro de la cúpula “decana”.
En ese sentido, LA GACETA se contactó con nombres de peso dentro de la comisión directiva para intentar aportar claridad en medio de un contexto difícil. En líneas generales, las fuentes consultadas coinciden con el análisis de cualquier hincha: el presente es “complejo” y la autocrítica es constante para intentar revertir la situación.
En primer lugar, se desmintió el rumor de que Falcioni dejaría su cargo por problemas de salud. “Es totalmente mentira”, aseguró un vocero del club. “Creemos que es un técnico de nombre, de jerarquía y trayectoria. Es importante en la medida que nosotros le demos el material humano; confiamos en que él va a poder acomodar al equipo”, agregó otra de las fuentes.
Por ahora, no hay dudas sobre su estado físico ni sobre una posible renuncia; las charlas previas indican que el DT está bien y con ganas de encabezar el proceso que viene.
A su vez, desde la CD insistieron en la prudencia para tomar decisiones. Si bien confirmaron que este jueves habrá una reunión de comisión directiva donde se pulirán asperezas, aclararon que “dentro del oficialismo no hay fisuras”. En ese marco, explicaron que lo que se percibe es la lógica convivencia con el sector de la oposición, producto de la reforma del estatuto aprobado en mayo de 2025.
Sobre el futuro deportivo próximo (refuerzos y continuidad del proyecto), aseguraron que, si bien “hay una idea clara de qué tiene que pasar con el plantel y qué hay que traer”, primero se debe finalizar el campeonato y charlar profundamente con el cuerpo técnico y los encargados del fútbol profesional. Una vez terminado el torneo, se realizará un balance exhaustivo del rendimiento de cada jugador.
Un integrante de la dirigencia confirmó que no habrá límites reglamentarios para incorporar futbolistas de cara al Clausura. Al mismo tiempo, existe una autocrítica marcada sobre el último mercado de pases: pese a que el “margen de maniobra era muy poco” por una cuestión económica, puertas adentro se admite que “algunas apuestas no salieron bien y hay que reconocerlo”.
Admitieron, además, que pudo haber faltado una cuota de jerarquía para dar los golpes necesarios en momentos cruciales, lo que habría cambiado el rumbo de varios resultados en el Apertura. Ante la consulta de si el club haría un esfuerzo económico aún mayor en caso de que peligre la permanencia, respondieron que la institución “se la jugará” e invertirá para no repetir un semestre igual.
Así, con una mezcla de bronca y convicción, la dirigencia de Atlético ya tiene la mente puesta en lo que viene, a pesar de que al torneo todavía le restan dos fechas. La autocrítica está hecha y las decisiones están por venir. Ahora, sólo resta esperar que el trabajo pueda plasmarse en resultados dentro de la cancha lo antes posible.