El Superclásico que Boca ganó 1-0 en el Monumental terminó rodeado de polémica por una jugada en los minutos finales. Los futbolistas de River reclamaron un supuesto empujón dentro del área sobre Lucas Martínez Quarta, aunque el árbitro decidió no sancionar penal y dejó seguir la acción. Tras el encuentro, Leandro Paredes, capitán del “Xeneize” y autor del único gol de la tarde, fue consultado sobre esa maniobra y dejó una postura contundente.
El mediocampista le quitó dramatismo al reclamo rival y respaldó la decisión tomada dentro del campo de juego. "No la había visto en vivo, estaba lleno de gente y yo estaba en el banco. Pero para mí no fue penal", aseguró. Luego, el volante campeón del mundo amplió su mirada y sostuvo que ese tipo de contactos se repiten constantemente durante los partidos sin que sean considerados infracción.
En la misma línea, Paredes insistió en que la jugada no merecía sanción alguna y defendió el criterio arbitral. "Si eso es penal, hay miles por partido entonces. Con toda sinceridad te digo", remarcó, dejando en claro que no tuvo dudas sobre la interpretación.
Opiniones divididas tras el clásico
La acción final también generó debate entre especialistas y exárbitros. Mientras algunos coincidieron con Herrera al considerar que el contacto fue leve y no impidió disputar la pelota, otros sostuvieron que existió un claro desplazamiento y que River debió tener un penal a favor. Así, la polémica siguió abierta incluso después del triunfo de Boca.