La actriz francesa Nadia Farès murió a los 57 años luego de permanecer una semana en coma inducido, tras ser hallada inconsciente en la piscina de un exclusivo club deportivo en París. La noticia fue confirmada por sus hijas, quienes pidieron respeto y discreción en medio del duelo.
La intérprete, nacida en Marrakech en 1968, sufrió un desvanecimiento por un “incidente cardíaco” el 11 de abril mientras nadaba en un club privado del distrito 9 de la capital francesa.
Según testigos citados por Le Parisien, Farès soltó repentinamente la tabla con la que se ejercitaba y se sumergió. Cuando otros nadadores advirtieron que no había vuelto a la superficie, ya habían pasado entre tres y cuatro minutos.
La actriz fue rescatada del fondo de la piscina y recibió maniobras de reanimación cardiopulmonar antes de ser trasladada en ambulancia al hospital Pitié-Salpêtrière. Allí lograron reanimarla, pero quedó en coma inducido hasta su fallecimiento, publicó Infobae.
Las autoridades abrieron una investigación para esclarecer lo ocurrido, aunque por el momento no se detectaron infracciones.
El adiós de sus hijas
Cylia y Shana Chasman, hijas de la actriz, comunicaron la noticia con un mensaje conjunto. “Con una inmensa tristeza anunciamos este viernes el fallecimiento de Nadia Farès. Francia ha perdido a una gran artista, pero para nosotras, ante todo, es a una madre a quien acabamos de perder”, expresaron.
En redes sociales, Cylia compartió un extenso y emotivo homenaje. “Mamá. Este es un dolor que nunca superaré. Cada día me despierto y rezo para que esto sea una pesadilla y que sigas con nosotros”, escribió. “El sábado estábamos al teléfono y me dijiste que no tenías miedo a la muerte, y yo respondí que tenía miedo de tu muerte. Y al día siguiente el universo decidió que era tu momento”.
“Sé que luchaste con todas tus fuerzas por tus hijos. Gracias por luchar, gracias por darme la vida, gracias por cada recuerdo. Descansa en paz, mamá. Sé mi ángel para siempre. Lo necesito”, agregó.
Por su parte, Shana publicó un mensaje más breve: “Te amo, mamá, escribiré mis palabras cuando esté lista. Por favor, denme tiempo”.
Una carrera entre Francia y el mundo
Nadia Farès construyó una trayectoria que alternó entre el cine francés y producciones internacionales. Alcanzó notoriedad en el año 2000 con “Los ríos de color púrpura”, dirigida por Mathieu Kassovitz y basada en la novela de Jean-Christophe Grangé, donde actuó junto a Jean Reno y Vincent Cassel.
Antes de ese salto, ya había llamado la atención con “Elles n’oublient jamais” en 1994, una de las películas que la posicionaron entre las figuras emergentes del cine francés en los años noventa. También trabajó con directores como Claude Lelouch y Alexandre Arcady. En esos años, medios parisinos la apodaron “la Cindy Crawford francesa”, en referencia a su imagen y proyección mediática.
Su carrera incluyó además proyectos internacionales como “War”, junto a Jason Statham y Jet Li, y la película de terror “Storm Warning”.
En televisión, se destacó con el papel de Vanessa d’Abrantes en “Marseille”, la primera producción original en francés de la plataforma, donde compartió elenco con Gérard Depardieu entre 2016 y 2018.
En el plano personal, había hablado en varias ocasiones sobre sus problemas de salud. En 2007 fue sometida a una operación cerebral por un aneurisma que describió como “lejos de ser pequeño”, y también atravesó tres intervenciones cardíacas en un lapso de cuatro años.
A pesar de ese historial, mantenía una rutina activa y practicaba natación con frecuencia. El accidente ocurrió durante una de esas sesiones habituales.
Farès vivió durante varios años en Estados Unidos junto al productor Steve Chasman, con quien tuvo a sus dos hijas. Luego regresó a Francia, donde retomó su carrera, especialmente en televisión.
En paralelo, preparaba un nuevo proyecto profesional: tenía previsto iniciar en septiembre el rodaje de su primer largometraje como guionista y directora, una comedia de acción que marcaría un giro en su trayectoria.