“Siempre me quedo con la actitud”. La frase de Luca Arfaras funciona como una síntesis bastante precisa de su presente en San Martín, pero también de la forma en la que empezó a ganarse un lugar en el equipo de Andrés Yllana. El delantero llegó hace pocos meses desde otro contexto, con poco rodaje y con el desafío de adaptarse rápido a una estructura exigente, en un club que no da demasiado margen. Sin embargo, desde que le tocó entrar como titular frente a Chacarita por la lesión de Lautaro Ovando, se sostuvo dentro de la consideración y empezó a mostrarse como una variante cada vez más confiable en el frente de ataque. Ahora, en la previa del duelo contra Tristán Suárez, el escolta e invicto de la zona, su palabra también permite entender parte del momento que atraviesa el “Santo”.
Arfaras vive esta etapa con entusiasmo, aunque también con la lógica cautela de quien sabe que todavía está dando sus primeros pasos en el club. “Estoy muy contento. Trato de adaptarme lo más rápido posible a lo que pide el técnico y a la posición, pero siempre haciendo las cosas de la mejor manera”, explicó el oriundo de Chascomús en diálogo con LA GACETA. La frase marca una de las claves de su crecimiento reciente: más que deslumbrar, el delantero parece decidido a construirse desde el compromiso, la predisposición y una búsqueda constante por acomodarse a lo que necesita el equipo.
Su ingreso ante Chacarita, en un partido trabado y de poco vuelo ofensivo, fue el inicio de una seguidilla que le permitió empezar a soltarse. “Fue un partido muy duro y no pude generar situaciones de peligro. Pero, desde lo actitudinal, nunca voy a estar bajo”, remarcó Arfaras, que contra Güemes, en cambio, sí pudo ofrecer otra versión. “Pude desequilibrar un poco más y mostrar algo más de mi juego”, agregó. Claro; su actuación en Santiago del Estero confirmó justamente eso: un jugador agresivo para presionar, dispuesto a correr cada pelota y atento para detectar dónde podía incomodar. De hecho, en la jugada del primer gol fue importante para forzar el error que después terminó aprovechando Diego Diellos.
Pero en ese proceso también pesó la adaptación. El salto desde Chascomús y desde el mundo de Estudiantes hacia Tucumán no era menor, mucho menos para un futbolista joven y lejos de su entorno habitual. Sin embargo, Arfaras encontró respaldo rápido puertas adentro. “Los compañeros fueron los que me hicieron fácil la adaptación. Me encontré con un grupo humano hermoso y eso me dio mucha confianza en el día a día”, contó. Ese acompañamiento explica parte de la naturalidad con la que se fue acomodando a la rutina del club y también por qué hoy se lo ve más suelto dentro del equipo.
“Obviamente, con el paso del tiempo uno se va soltando y generando su juego. Hoy me siento muy bien. Hacía siete meses que no jugaba dos partidos seguidos como titular y eso lo noté bastante desde el cansancio, pero con el correr de los partidos me voy soltando más”, reconoció. “Siempre me quedo con la actitud. Más allá de las estadísticas, voy a tratar de dar el máximo en cada partido”, afirmó quien lleva cinco jugados y una asistencia.
El desafío en casa
Ahora a San Martín se le viene Tristán Suárez, un rival que llega invicto y como escolta, en un partido que puede empezar a marcar el pulso de la pelea de arriba. “Estamos de local, así que vamos en busca de los tres puntos, como en todos los partidos, con el plus de que jugamos en nuestro estadio”, aseguró el delantero, que tampoco le escapó a las dificultades que el “Santo” ya encontró varias veces en La Ciudadela. “Nos ha costado ganar de local porque los equipos vienen a esperarnos. Vamos a tratar de contrarrestar esa defensa en bloque bajo y quedarnos con los tres puntos”, cerró el delantero que espera seguir mejorando en su rendimiento para el bien de todos en Bolívar y Pellegrini.