La salida de Javier Mascherano de Inter Miami dejó una explicación formal, pero no terminó de apagar el ruido. El exentrenador del equipo aseguró que su renuncia respondió a “razones personales”, aunque en las últimas horas apareció una versión muy distinta que expone un trasfondo mucho más complejo dentro del club.
Quien agitó ese escenario fue Juan Carlos “Toti” Pasman, que en su programa de DirecTV contradijo la versión oficial y apuntó a un desgaste profundo en la convivencia interna. “Lo que tengo es que Mascherano no se va por problemas personales. Vestuario desgastado. Desgastado con (Ángel Guillermo) Hoyos, que era el director deportivo puesto por Jorge Messi hace un par de años, o hace un tiempo por lo menos, hoy técnico interino”, afirmó.
Según esa misma lectura, Mascherano también convivía con tensiones por decisiones que no habían pasado por él. “Relación incómoda con De Paul. Mascherano no pidió a De Paul; De Paul, un tipo muy importante del vestuario que no fue pedido por Mascherano. Incomodidad de vestuario”, agregó Pasman, sugiriendo que el problema excedía por mucho lo deportivo.
La versión también incluyó un presunto desgaste con Luis Suárez, al que el DT había empezado a administrar por cuestiones físicas. “Y relación desgastada con Suárez, al que Mascherano sacó porque no lo veía bien físicamente. Y el otro día hizo un gol, hizo un gesto... relaciones humanas desgastadas”, señaló el periodista, que además reconoció que la situación familiar del exvolante también pesaba, aunque no como factor central.
La explicación oficial y una salida que sigue dejando dudas
En contraste con todo eso, Mascherano se había despedido con un mensaje mucho más sobrio. “Quiero que todos sepan que, por razones personales, he decidido terminar mi ciclo como entrenador del Inter Miami”, expresó. También agradeció al club y a los jugadores por los “momentos inolvidables”. Pero mientras el Inter Miami ya reordena su estructura con Guillermo Hoyos al frente de manera interina, la sensación es que el argumento oficial no alcanzó para cerrar una salida que, lejos de apagarse, sigue abriendo interrogantes.