En medio de las versiones que lo vinculan con el Barcelona, Enrique Cerezo, presidente de Atlético de Madrid, salió al cruce y dejó una postura tan firme como contundente: Julián Álvarez no se mueve del "Colchonero".

El dirigente fue claro en la antesala del duelo ante el Barcelona por los cuartos de final de la Champions League. “Julián Álvarez se quedará con nosotros por mucho tiempo”, aseguró, buscando bajar el ruido en torno al futuro del delantero argentino, una de las figuras del equipo.

No fue la única declaración que marcó el tono. En intervenciones anteriores, Cerezo había ido incluso más allá, con una frase que resonó en toda Europa. “Pensá que yo soy Dios, hasta que no diga que se marche, no se va a marchar”, dijo. Una expresión provocadora que refleja la postura de autoridad con la que el club enfrenta el interés de otros gigantes del continente.

Detrás de esa firmeza hay argumentos deportivos. La “Araña” se consolidó como pieza clave en el esquema de Diego Simeone, alcanzando un nivel que lo ubica entre los nombres más determinantes del plantel. Su rendimiento reciente lo respalda: fue protagonista en la victoria 2-0 en la ida ante el Barcelona en el Camp Nou, donde marcó un golazo de tiro libre.

Además, la situación contractual juega a favor del Atlético. Álvarez, que llegó al club en 2024, tiene vínculo vigente hasta junio de 2030, un detalle que refuerza la posición del club y reduce cualquier margen de negociación inmediata. Sus números también sostienen la decisión: 47 goles y 17 asistencias en 102 partidos con la camiseta rojiblanca.

Así, mientras el mercado empieza a agitar nombres y rumores, el mensaje desde Madrid es claro. El Atlético no tiene intención de desprenderse de una de sus máximas figuras. Y al menos por ahora, el futuro de Julián Álvarez parece estar lejos del Camp Nou y completamente atado al proyecto del “Cholo”.