El segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona comenzará hoy, desde las 10, en los tribunales de San Isidro, en un proceso que buscará determinar si existieron responsabilidades penales en la atención médica que recibió el exfutbolista durante sus últimos días. Más de cinco años después de su fallecimiento, la causa vuelve a foja cero tras la anulación del primer debate.
Aquel juicio había quedado sin efecto en mayo de 2025, en medio del escándalo que involucró a la jueza Julieta Makintach, apartada y posteriormente destituida por su participación en un documental no autorizado sobre el proceso. Ahora, con un nuevo tribunal, el caso retoma su curso con la expectativa de llegar finalmente a una resolución.
En el banquillo de los acusados estarán siete profesionales de la salud imputados por homicidio simple con dolo eventual. La fiscalía sostiene que Maradona fue dejado en una situación de desamparo sanitario durante su internación domiciliaria en Tigre. Las defensas, en cambio, argumentan que el cuadro clínico del exjugador era complejo y que su muerte respondió a patologías preexistentes.
El juicio estará a cargo de los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, mientras que los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren continuarán al frente de la acusación. Las audiencias se desarrollarán dos veces por semana y se espera que el proceso se extienda durante varios meses.
La etapa inicial estará dedicada a cuestiones preliminares. Luego comenzarán a declarar los familiares más cercanos, entre ellos Dalma, Gianinna y Jana Maradona, además de Verónica Ojeda. Posteriormente será el turno de los peritos que participaron en la autopsia y en las juntas médicas, cuyos informes resultan clave para entender el estado de salud del exfutbolista y las condiciones en las que fue atendido.
Uno de los ejes centrales del debate será analizar cómo se llevó adelante la internación domiciliaria en el country San Andrés. Para la fiscalía, ese esquema fue deficiente y estuvo marcado por omisiones y falta de controles. Las defensas, en tanto, sostendrán que el tratamiento fue consensuado y adecuado al cuadro del paciente.
Con una extensa lista de testigos y abundante prueba documental, el proceso podría prolongarse. No obstante, fuentes judiciales no descartan que las partes acuerden reducir testimonios para acelerar el desarrollo del juicio.
La expectativa es alta. No sólo por el peso de la causa, sino por la figura de Maradona, cuyo fallecimiento sigue generando impacto en el país y en el mundo. Este martes, en San Isidro, la Justicia volverá a intentar responder una pregunta que sigue abierta: qué pasó en los últimos días del “Diez”.