La investigación por la muerte de un niño de cuatro años en Comodoro Rivadavia dio un giro determinante. El Procurador General de Chubut, Jorge Miquelarena, reveló que los primeros indicios apuntaron a una muerte violenta. "Habrían detectado un golpe en la cabeza y esa es la sospecha que tenemos", afirmó.
Medidas urgentes y peritajes
A la espera del informe preliminar de la autopsia -clave para que el fiscal Facundo Oribone defina la imputación-, la Justicia ordenó el secuestro de los celulares de la madre y el padrastro para proteger pruebas digitales.
Miquelarena aclaró que ambos se encuentran localizados por las fuerzas de seguridad en un domicilio reservado, luego de que intentaran lincharlos tras la difusión de un video. "Sabemos perfectamente dónde están; se mudaron por temor, no se fugaron", precisó.
Versiones cruzadas
Mientras el entorno paterno señaló directamente a la madre biológica, ella rompió el silencio en diálogo con la prensa. Mariela, la madre del niño, negó los cargos y aseguró que el pequeño se descompensó mientras dormía. "Yo no maté a mi hijo. Estaba roncando, después mi marido me dijo 'no respira' y empecé a hacerle RCP", relató.
Además, acusó a su ex pareja de haberle quitado al niño previamente mediante maltratos. De confirmarse la hipótesis del homicidio, la fiscalía avanzará hacia una acusación de homicidio agravado, delito que contempla la pena de prisión perpetua.