Mientras la literatura infantil parece dominada por personajes lejanos -jirafas africanas, elefantes asiáticos o criaturas de universos fantásticos importados-, la Editorial de la Universidad Nacional de Tucumán (Edunt) decide mirar hacia lo propio. El resultado es “Ranas al rescate”, libro que combina ciencia, arte y narración para acercar a los niños a una especie única del NOA y, al mismo tiempo, sembrar sensibilidad ambiental desde la infancia.

Se trata del segundo título de la colección Yungas, iniciada con “Tapir en apuros”, cuya premisa es contar historias con identidad local, protagonizadas por animales de la región y atravesadas por valores universales. Detrás del proyecto hay un amplio equipo, integrado por Natalia Dávalos, Pablo Jozami (autores), Pablo Iván Ríos (ilustrador), Juan Pablo Juliá, Ana Paula López, Elena Correa, Mauricio Akmentis (asesores científicos), Daniel Ferullo (diseñador) y Estela Porta (a cargo de la edición literaria del cuento). La coordinación general y el cuidado de la edición del libro están a cargo de Soledad Martínez Zuccardi, directora de Edunt.

PARTE DEL EQUIPO CREATIVO. “Ranas al rescate” está disponible en la sede de la editorial universitaria (Crisóstomo Álvarez al 800).

La historia de “Ranas al rescate” nace de una urgencia real. La protagonista está inspirada en una especie de rana marsupial que habita exclusivamente en Tucumán, en zonas limítrofes con Catamarca. Durante años se la creyó extinta, hasta que hacia 2010 comenzaron a registrarse nuevamente sus cantos en la selva de yungas. Ese redescubrimiento dio impulso a proyectos de conservación, como el que se desarrolla en la reserva de Horco Molle, orientados a reforzar sus poblaciones.

“Sentíamos que era una especie muy importante y muy nuestra, pero también muy difícil de ver, porque tiene hábitos nocturnos -explica Dávalos, licenciada en Ciencias Biológicas-. Entonces pensamos que la literatura podía ser una herramienta hermosa para que los chicos la conozcan: cómo vive, qué come, cómo suena su canto”.

Junto al cuento, cada libro incluye un apartado final con información científica accesible, incluyendo características de la especie, hábitos, entorno y particularidades biológicas. Se suman códigos QR que permiten escuchar el canto de la rana, verla alimentarse o presenciar un momento excepcional, como es la liberación de los renacuajos desde la espalda del macho, una conducta poco registrada en video.

Color y libertad

Si el contenido científico exigía claridad y rigor, el desafío artístico planteaba retos de otro tipo. Ríos, prestigioso artista visual, llegó al proyecto casi de casualidad, convocado por Ferullo. Al principio, confiesa, no estaba del todo convencido, pero algo cambió en el proceso.

Ese punto de inflexión tuvo nombre propio: Isabela, la hija de un amigo que visitó su taller cuando apenas había algunos bocetos sobre la mesa. La niña se fascinó con los dibujos, preguntó, imaginó, se dejó llevar por la historia. “Para mí fue el espectador ideal -dice Ríos-. Ahí entendí que esto era para chicos de verdad, no una idea abstracta de infancia. Me reenganché completamente”.

TAPA. Con la rana marsupial.

Desde entonces, su trabajo tomó otro rumbo. Apostó por una estética vibrante, de colores intensos y guiños inesperados. Aparecen elementos fantásticos, como ovnis o pequeños robots, que dialogan con la historia sin someterse a un realismo estricto. “Me tomé la libertad de sumar fantasía -explica-. Pensaba en cómo se iban a enganchar los chicos”.

Claro que el proceso no estuvo exento de tensiones. La convivencia entre una mirada científica -más estructurada- y una artística -más libre- generó discusiones dentro del equipo. “Nos costó abrir la cabeza -admite Dávalos-. Venimos de una formación muy rígida, y de repente aparecían platos voladores en la selva. Pero fue un aprendizaje entender que la fábula tiene otras reglas y que eso también suma”.

Una historia que es un libro, una miniserie y un museo al mismo tiempo

Ríos se mantuvo firme en su intuición. Hizo los dibujos a lápiz, los digitalizó y luego los coloreó, reivindicando el valor del trazo manual incluso en tiempos de herramientas digitales. “Para nosotros, los artistas, el libro es una obra más dentro de la plástica -señala-. No es solo un soporte; es un espacio de expresión”.

El proyecto, además, tiene continuidad asegurada. Ya están en marcha nuevos títulos: uno dedicado a la corzuela, otro a un tucán director de orquesta, y más adelante vendrán historias sobre el oso melero, el ocelote y el mayuato. Todos con el mismo objetivo: acercar la biodiversidad local a las infancias desde una narrativa que combine emoción, conocimiento y pertenencia.

Al público: “Ranas al rescate” se presenta esta tarde en la casa museo de la ciudad

Con la participación de Natalia Dávalos, Pablo Jozami, Pablo Iván Ríos y Elena Correa, el segundo volumen de la colección Yungas se presentará hoy a las 19, en la Casa Museo de la Ciudad (Salta 532). Es un proyecto conjunto de la Editorial de la Universidad Nacional de Tucumán y la Reserva de Horco Molle, dependiente de la Facultad de Ciencias Naturales.