Lo que lograron en Corea del Sur es una combinación entre tecnología de rescate, independencia geopolítica y uso inteligente de datos que ya existen. Desarrollada durante ocho años por los investigadores de KAIST, se espera que este desarrollo ayude a ganar tiempo crucial en la búsqueda de personas desaparecidas. También se reconoce como una solución de "soberanía de ubicación" que podría transformar el ecosistema actual de servicios de localización, dominado por grandes empresas tecnológicas globales como Google y Apple.
Para entender mejor cómo funciona vale preguntarse: ¿Alguna vez te perdiste buscando un local en un shopping gigante o una oficina en un hospital? La secuencia sería así: poner en el celular "Consultorio 304" y el teléfono guiaría por pasillos y ascensores con una flecha precisa, algo que hoy el GPS no puede hacer porque "se pierde" bajo el techo.
¿Cómo lo lograrán?
El equipo de investigación propuso un método que combina automáticamente las señales Wi-Fi captadas durante el uso de aplicaciones en teléfonos inteligentes con la dirección real de la ubicación. Esto permite crear un "mapa de patrones de señal", una huella digital, único para cada lugar, cuya precisión mejora a medida que se acumulan más datos.
En una demostración práctica realizada en Daejeon (la "Sillicon Valley de Corea"), utilizando una aplicación para leer contadores de gas, se detectaron un promedio de unas 30 señales Wi-Fi por vivienda en complejos de apartamentos. Esto confirmó que, con este método, se pueden generar rápidamente datos de localización a escala urbana.