En una jornada cargada de memoria y emoción por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, Mario Pergolini no pudo contener las lágrimas en su programa “Otro día perdido”, que se emite por El Trece, al escuchar el testimonio de dos excombatientes y el relato de una historia profundamente conmovedora.

Los invitados, Marcelo Lapajufker y José Cruz, compartieron vivencias del conflicto y recordaron especialmente a un compañero caído: Ignacio María Indino. La narración fue tomando intensidad cuando mencionaron una carta manuscrita que se conserva como un símbolo entre quienes lo conocieron.

Durante la charla, explicaron que la carta provenía de la escuela Euskal Echea, institución vinculada a la comunidad vasca a la que asistía Ignacio. “Esa está hecha ad hoc, está hecha a propósito por una escuela”, señaló uno de los ex combatientes, al detallar que la misiva había sido escrita por una abuela y dirigida a los soldados.

El relato también reconstruyó la historia del joven. “La historia de Ignacio María Indino, un chico que sabía hablar inglés, muy de buenos modos. Entonces lo tomaron de estafeta, que es el que va y viene con documentos, papeles. Y por la tarde noche del viernes 11 de junio, con un ataque aéreo de los Sea Harriers de los ingleses, mueren tres soldados y él fue uno”, contaron.

Los ex combatientes destacaron además cómo la escuela mantiene viva su memoria. “Me hice amigo de los directores, de los profesores, y los chicos contentos, quieren saber, hay un cartel con el nombre de Ignacio. Esas cosas sirven”, expresaron, al subrayar el valor del recuerdo en la comunidad educativa.

La carta, sin embargo, nunca llegó al frente. Fue conservada por uno de los soldados, quien tiempo después descubrió el vínculo con la escuela. “Yo no sabía en ese momento, después me enteré y me puse en contacto con esa escuela y le di una charla a seiscientos chicos”, relató.

El momento más conmovedor se vivió cuando Pergolini intentó leer el texto. “Es una letra manuscrita de una abuela”, le aclararon. El conductor comenzó, pero rápidamente se quebró: “Leí la primera parte y ya... No, la verdad que no, puedo...”, dijo, visiblemente afectado.

Ignacio María Indino no solo es recordado por sus compañeros, sino también por la institución educativa que mantiene su nombre en una placa. La carta, escrita por una abuela a un soldado desconocido, se transformó en un puente de memoria que sigue impactando a quienes conocen la historia.