Quería ver si realmente los hijos de los hijos y los argentinos todos ya se habían olvidado de ese maldito 24 de Marzo, día del golpe militar más criminal, de hace 50 años, que produjo el peor genocidio de la historia argentina. Fuimos partícipes obligados los que ya estamos preparando las valijas para emprender el regreso y preguntando si tanta sangre derramada no fue en vano. Recuerdo parte de mi historia familiar: con información de los azules (policía) una noche cerraron Villa San Cayetano, entraron los verdes (militares) y sacaron a 40 jóvenes peronistas. Unos volvieron destrozados y a otros aún hoy sus familias los buscan. Entre ellos estábamos los tres hermanos Díaz: Evaristo, Alberto y yo . “¿Donde están, qué hicieron con ellos?”, fue el grito y el lamento de millones de argentinos que perdieron el miedo y salieron a las calles y manifestaron su indignación. Querido hermano, “Barba” Alberto, entregaste tu vida por un ideal digno, después de soportar torturas, apremios y salvajismo. Para tu tranquilidad, te cuento que la lucha continúa; esa gente cambió de traje y careta, pero “Juan Pueblo “ ya los descubrió. Descansa en paz hermano, no todo está perdido y el “ Nunca Más “ya es un himno de batalla. Hoy te doy la razón cuando decías que los 30.000 eran mentiras; eran y son muchos más.
Francisco Amable Díaz
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