El nombre suena exactamente igual al de los personajes de El Señor de los Anillos, los Hobbits pero se escribe distinto y su propósito es puramente científico. El sistema HOBIT (siglas en inglés de Hybrid Oxygenation Bioelectronics) es un avance médico impresionante que funciona como una "fábrica de oxígeno y medicina" minúscula instalada dentro del cuerpo.
Aunque todavía falta para que llegue a los humanos, de dejar de ser experimental, le pondría fin al problema del olvido. Uno de los mayores desafíos de la medicina moderna no es la falta de fármacos, sino la constancia. A muchos pacientes les cuesta cumplir con horarios estrictos o dosis variadas, un problema que se agrava en afecciones crónicas.
Científicos de las universidades de Northwestern, Rice y Carnegie Mellon creen que el HOBIT y tecnologías similares pueden resolver este problema. El dispositivo está lleno de células de ingeniería genética que funcionan como una "población" activa (una verdadera "aldea" celular), produciendo la medicación necesaria de forma automática y constante, eliminando el riesgo del olvido humano.
¿Cómo se implanta en el paciente?
A diferencia de otros dispositivos complejos, la colocación del HOBIT es mínimamente invasiva. El procedimiento se realiza mediante una micro-cirugía ambulatoria que dura menos de una hora. La ubicación sería en el abdomen, en un pequeño "bolsillo" bajo la piel, sin cables.
Al igual que un teléfono moderno, se carga de forma inalámbrica mediante inducción magnética, lo que elimina cables externos y reduce el riesgo de infecciones. En cuanto a los materiales, para que el cuerpo no rechace el dispositivo y las células internas sobrevivan, el HOBIT utiliza materiales de alta tecnología con cuerpo de silicona médica, un material biocompatible que el cuerpo acepta sin generar rechazo.
Aunque los estudios más prometedores buscan restaurar la producción de insulina en personas con diabetes, los autores del trabajo destacan la versatilidad de esta plataforma.
“Desde ahora se puede ampliar la plataforma para apuntar a diversas enfermedades o tipos de células para maximizar la eficacia y hacer que la traslación sea factible”, comunicó el equipo de investigadores.
Lo próximo es poner a prueba el dispositivo en animales de mayor tamaño. El objetivo final es transformar el tratamiento de enfermedades complejas en algo que funcione de forma autónoma, segura y silenciosa, como si tuviéramos un pequeño guardián de nuestra salud trabajando las 24 horas.