El Gobierno nacional actualizó la especificación técnica de calidad de las naftas, elevando el límite máximo de oxígeno permitido al 5,6%. La medida busca otorgar mayor flexibilidad a la industria de los combustibles y contribuir a amortiguar los incrementos en los precios en surtidor, en un contexto marcado por el impacto de la guerra en Medio Oriente.
Mediante la Resolución 79/2026, la Secretaría de Energía de la Nación adecuó la normativa vigente para que, si una empresa lo considera conveniente, pueda incorporar voluntariamente hasta 15% de bioetanol en las naftas, dentro de los parámetros de calidad establecidos. Hasta ahora, el corte se ubicaba en un 12%.
La cartera aclaró que “no modifica” el porcentaje de mezcla obligatorio de bioetanol, tanto de caña de azúcar como de maíz, “ni impone nuevas exigencias a las refinadoras.
Justamente, Tucumán es uno de las provincias productoras de bioetanol y la industria sucroalcoholera nacional aporta un 6% del producto en el mercado -el otro 6% le corresponde al maíz- . La producción en el país alcanzó los 484.121.033 litros aproximadamente, de alcohol anhidro -Tucumán: 290.166.995 litros - Salta y Jujuy: 193.954.038 litros-.
“En la práctica, esto les da a las refinadoras más flexibilidad para definir la composición de sus combustibles. Si optan por incorporar una mayor proporción de bioetanol, podrán reducir en igual medida la participación del componente fósil refinado del petróleo en la mezcla final”, expresó la cartera nacional en su resolución.
“La adecuación técnica responde a que el contenido de oxígeno de las naftas está directamente vinculado con el porcentaje de bioetanol incorporado. Por eso, para habilitar mezclas superiores de bioetanol sin afectar las especificaciones de calidad, resultaba necesario actualizar ese parámetro”, añadió.
A la vez, Energía aclaró que la resolución tampoco introduce cambios en el régimen aplicable al biodiesel, ya que la especificación técnica vigente para el gasoil ya contempla mezclas de hasta 20%.
“Con esta decisión, el Gobierno nacional continúa avanzando en un esquema de reglas claras, adecuaciones regulatorias puntuales y mayor flexibilidad operativa, con el objetivo de favorecer un funcionamiento más eficiente del mercado de combustibles y proteger a los usuarios”.