La historia económica argentina tiene algo de repetición. Y en el regreso de Luis Caputo al centro de la escena, también vuelven sus palabras. Durante el gobierno de Mauricio Macri, sus definiciones marcaron un rumbo claro: “Argentina volvió al mundo”, “salgo mañana a colocar deuda”, “los mercados pueden cerrarse”. No fueron frases sueltas, sino la síntesis de un modelo basado en el endeudamiento y la dependencia financiera. Hoy, en otro contexto pero desde un rol central en la política económica, aquellas expresiones resuenan con fuerza. No como archivo, sino como antecedente. Porque en economía, las palabras importan. Pero más aún, importan cuando ya fueron puestas a prueba. La pregunta no es qué dijo entonces, sino si el rumbo actual logra escapar de ese mismo destino.
Williams Fanlo
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