En medio de semanas complejas, el Gobierno nacional ordenó retirar una réplica del histórico cuadro de Juan Domingo Perón y Eva Duarte de Perón que se exhibía en la antesala del Salón Eva Perón, dentro de la Casa Rosada. La decisión fue impulsada por la Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Karina Milei, y alcanzó también a un ploteo del glaciar Perito Moreno ubicado en el mismo pasillo del ala noreste del primer piso.
El argumento formal para desmontar las copias de las obras de Helmut Ditsch y Numa Ayrinhac se basa en la detección de fallas estructurales en los soportes de exhibición. A eso se suma la preocupación por los cambios de temperatura generados por los equipos de aire acondicionado, que podrían afectar la estética de las piezas, según confirmaron fuentes oficiales a Infobae.
“Se detectaron algunas fallas estructurales, por lo que optamos por reforzarlos y ponerlos al resguardo”, señaló un funcionario. El retrato de la familia Perón es una copia del óleo original pintado en 1948, de 220 centímetros de alto por 150 de ancho, que actualmente se encuentra en el Museo de Casa Rosada. Se trata de la última obra del autor que sobrevivió a la destrucción de símbolos peronistas durante el proceso de desperonización posterior al golpe de Estado de 1955. La imagen muestra al entonces presidente, con la banda y sonriente, junto a Evita.
Tras la remoción, y con las paredes ahora vacías, en Balcarce 50 analizan distintas alternativas para ocupar el espacio. Entre las opciones figura la colocación de láminas con próceres argentinos como Domingo Faustino Sarmiento, Manuel Belgrano, Juan Bautista Alberdi o Julio Argentino Roca. Sin embargo, en las últimas horas cobró fuerza una figura distinta: la del capitán de la Selección argentina campeona del mundo, Lionel Messi.
En paralelo, el Ejecutivo evalúa reemplazar el ploteo del glaciar por una gigantografía de las Cataratas del Iguazú del lado argentino, en la frontera con Brasil. La elección, según deslizan en el Gobierno, se vincula con la cercanía del espacio al despacho del secretario de Prensa, Javier Lanari, oriundo de Posadas.
A fines de febrero, Helmut Ditsch, autor de “El hielo y la eternidad transitoria”, considerada la obra más valiosa del arte argentino, se pronunció en contra de modificaciones a la Ley de Glaciares, uno de los ejes que el Poder Ejecutivo busca impulsar en el año legislativo 2026. En una carta abierta publicada en El Destape, sostuvo que “la regresión de los glaciares es un hecho” y advirtió que ni las necesidades fiscales de los Estados ni el afán de lucro empresarial deberían agravar la situación de estos ecosistemas.
Las piezas retiradas fueron trasladadas al Museo del Bicentenario de la Casa Rosada, donde permanecerán resguardadas mientras se avanza en tareas de preservación, en línea con la intención oficial de mantener la “historicidad y coherencia del espacio”. Un proceso similar se aplicó en 2020 a la obra original del pintor francés considerado el artista oficial de la familia Perón, cuando fue sometida a estudios técnicos y trabajos de restauración tras un convenio de cooperación.
La decisión se inscribe en una línea de acciones previas del Gobierno. En 2024, el Ministerio de Capital Humano, conducido por Sandra Pettovello, inició un reordenamiento en sus dependencias que incluyó la remoción de afiches, fotos y bustos vinculados a Eva Perón y al ex presidente Néstor Kirchner en oficinas de Anses.
Ese criterio se replicó en febrero de 2025 con el retiro de una gigantografía ubicada en el predio de la exESMA, donde se recordaba el acto del 24 de marzo de 2004 en el que Kirchner ordenó descolgar el cuadro del dictador Jorge Rafael Videla en el Colegio Militar. La medida fue dispuesta entonces por la Secretaría de Derechos Humanos encabezada por Alberto Baños.
El episodio se suma así a un nuevo capítulo de la denominada batalla cultural que impulsa el presidente Javier Milei, crítico de las gestiones de Néstor y Cristina Kirchner. Esa postura es replicada por funcionarios, legisladores y referentes oficialistas, tanto en declaraciones públicas como en redes sociales. “Me encantaría meterle el último clavo al cajón del kirchnerismo, con Cristina adentro”, expresó el mandatario en una definición que sintetiza su posición frente a ese espacio político.