El Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, que comenzará el 11 de junio, marcará un hito al ser la primera edición en la que participarán 48 selecciones. Sin embargo, todavía hay varios lugares vacantes. Quedan seis cupos en juego y más de una veintena de equipos mantienen viva la ilusión de ser parte de la parte de la gran cita ecuménica.
El acceso a esos últimos boletos se definirá a través de dos caminos. Por un lado el Repechaje Intercontinental; por el otro, Repechaje Europeo. Cada uno tendrá su propio formato y complejidad.
Bolivia toiene el sueño de volver a jugar un Mundial
En el caso del repechaje intercontinental, participarán seis selecciones (dos de la Concacaf, una de Oceanía, una de África, una de Asia y una de Sudamérica). El sistema dividirá a los equipos en dos grupos de tres. En cada zona, los dos de menor ranking se enfrentarán en una semifinal, y el ganador avanzará a una final contra el mejor ubicado.
Dentro de ese esquema, Bolivia se medirá con Surinam el 26 de marzo en Monterrey. El vencedor jugará la final ante Irak el 1 de abril, con un lugar en el Grupo I en juego, donde ya esperan Francia, Senegal y Noruega. En la otra llave, Nueva Caledonia enfrentará a Jamaica el 27 de marzo en Guadalajara, mientras que la República Democrática del Congo aguardará en la instancia decisiva del 31. El clasificado integrará el Grupo K junto a Colombia, Portugal y Uzbekistán.
La UEFA define a sus últimos clasificados
Europa definirá sus plazas restantes mediante un repechaje con 16 selecciones, divididas en cuatro cuadros. Cada uno tendrá semifinales y final a partido único, y solamente los ganadores obtendrán el pasaje al Mundial.
Entre los cruces destacados aparecen Italia-Irlanda del Norte y Gales-Bosnia, mientras que otros duelos serán Ucrania-Suecia, Polonia-Albania, Turquía-Rumania y Dinamarca-Macedonia del Norte, entre otros. Cada llave definirá un nuevo clasificado rumbo a una Copa del Mundo que promete ser histórica.