El precio del gas natural licuado (GNL) que Argentina deberá importar para el invierno aumentó casi un 100% en las últimas semanas, impulsado por la escalada del conflicto en Medio Oriente. Los ataques de Irán sobre instalaciones clave en Qatar afectaron el suministro global y dispararon el índice europeo TTF, referencia para las compras argentinas.
El valor pasó de u$s31,9 a u$s62,3 por MWh en menos de un mes, mientras que el costo del GNL medido en MMBTU superó los u$s17, casi el doble que semanas atrás. De sostenerse esta tendencia, el país podría gastar hasta u$s1.450 millones en importaciones, duplicando los niveles de 2025.
En este contexto, el Gobierno avanza con un cambio en el esquema de compras: la estatal Enarsa será reemplazada por un agregador privado, en un mercado marcado por la volatilidad y la fuerte competencia internacional por cargamentos.
El impacto final dependerá de una decisión clave: sostener subsidios o trasladar el aumento a las tarifas. Mientras tanto, la crisis vuelve a exponer la dependencia externa pese al crecimiento de Vaca Muerta y plantea un desafío inmediato para el equilibrio fiscal y la inflación en 2026.