La nueva investigación por el doble femicidio de Cassandre Bouvier y Houria Moumni, ocurrido en 2011 en la Quebrada de San Lorenzo, dio un vuelco técnico definitivo. La Unidad Fiscal Especial informó el hallazgo de hisopados tomados oportunamente a las víctimas que se encuentran preservados en el Laboratorio de Huellas Genéticas de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
“Los asesinos están libres”: a 15 años del doble crimen de las francesas en Salta, el duro testimonio de Jean-Michel BouvierEste material, cuya existencia fue confirmada por la institución el pasado 11 de marzo tras un pedido de informes, surgió de un minucioso estudio de trazabilidad y un inventario total de los elementos secuestrados realizado por el Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF). La importancia de estas muestras es crítica: su estado de conservación permitiría aplicar métodos de análisis genético que no estaban disponibles al momento de los hechos, con el fin de contrastarlos con los perfiles de ADN masculinos y femeninos detectados originalmente en laboratorios franceses.
Misión oficial a Francia: Cooperación y rigor científico
Ante este nuevo escenario, el procurador general de Salta, Pedro Castiella, confirmó que una comitiva de fiscales y especialistas en genética se trasladará a Francia para profundizar la cooperación internacional. Esta misión, gestionada a través de la embajada francesa, busca que los expertos de ambos países trabajen "a destajo" en el cotejo de las pruebas genéticas y el análisis de registros telefónicos.
"El objetivo es que los genetistas de Francia y de Argentina se junten para revisar la prueba y avanzar sin temores", señaló Castiella. La intención oficial es esclarecer las discrepancias entre los restos genéticos que figuran en los archivos europeos pero que no tienen un correlato claro en los registros locales actuales, buscando lo que el Procurador denomina la "verdad histórica" de los hechos.
La postura de la Justicia frente a la prescripción
La Unidad Fiscal salió al cruce de versiones que sugerían un cierre inminente de la causa por el paso del tiempo. Se aclaró que el cómputo aritmético de los años no es el único parámetro legal para declarar la prescripción. Basándose en precedentes de la Corte Suprema de la Nación y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la Fiscalía reafirmó la potestad del Estado para continuar la investigación, dada la naturaleza del crimen y los compromisos internacionales de Argentina en la lucha contra la violencia de género.
Un solo detenido
A este complejo escenario se suma una realidad judicial insoslayable: en la causa existe un único detenido con condena firme, Gustavo Lasi, quien no solo confesó su participación en los hechos en 2011, sino que además cuenta con pruebas genéticas directas que lo incriminan en la escena del crimen. No obstante, la brutalidad y la mecánica del doble femicidio —que incluyó el sometimiento, vejaciones y ejecución de dos víctimas en un terreno hostil— sostienen la hipótesis de que el condenado no pudo haber actuado en soledad. Esta convicción es la que impulsa a Jean Michel Bouvier y a la Unidad Fiscal a buscar los perfiles genéticos restantes, bajo la premisa de que aún existen responsables en libertad que participaron en el ataque junto al asesino confeso.
"Hay asesinos sueltos"
En diálogo con LA GACETA, Jean-Michel Bouvier analizó la investigación con dureza técnica. Calificó la instrucción de 2011 como "orientada" y señaló que la liberación de Santos Clemente Vera desnudó una "doble inconstitucionalidad" en los tribunales locales. Para el francés, la justicia no es un caso cerrado: "Hay asesinos que todavía están en libertad".