La desaparición de Esmeralda Pereyra López, una niña de apenas 2 años, mantiene en vilo a la ciudad de Cosquín, donde se despliega un amplio operativo para dar con su paradero. La menor fue vista por última vez el miércoles alrededor de las 14.30 en la puerta de su casa, ubicada en barrio San José Obrero.
Desde entonces, la incertidumbre crece con el paso de las horas. Su madre, Tania, fue quien advirtió la ausencia tras buscarla sin éxito en el interior de la vivienda y radicar la denuncia cerca de las 16. “Solo pido que me ayuden a encontrarla sana y salva”, expresó entre lágrimas, mientras se multiplican los esfuerzos para localizarla.
Ante la gravedad del caso, el Ministerio de Seguridad activó la Alerta Sofía, mecanismo que se utiliza cuando se presume que un niño o adolescente puede estar en peligro inminente. También se habilitaron las líneas 134 y 911 para recibir información que pueda resultar clave en la investigación.
La búsqueda
El operativo de búsqueda se intensificó durante la noche con la participación de más de un centenar de efectivos, entre policías, bomberos y rescatistas. Se utilizan drones con visión nocturna, perros rastreadores y se realizan rastrillajes en distintos sectores, incluyendo zonas cercanas al río.
En paralelo, vecinos de la zona se sumaron de manera espontánea a la búsqueda, recorriendo calles y descampados con la esperanza de aportar algún dato que ayude a encontrar a la pequeña.
Según la descripción oficial, Esmeralda mide aproximadamente 60 centímetros, es de contextura delgada, tez blanca, cabello castaño largo hasta los hombros y ojos marrones. Al momento de su desaparición vestía un body gris.
“Para mí se la han llevado”
Las circunstancias del hecho generan múltiples interrogantes. La familia sostiene la hipótesis de que la niña pudo haber sido llevada por alguien. “Para mí se la han llevado”, afirmó su madre. En esa misma línea, allegados mencionaron versiones sobre la presencia de un circo en la zona, aunque fuentes policiales indicaron que esa pista fue verificada sin resultados positivos.
“Es una nena muy chiquita, nunca se va sola. Alguien la tuvo que haber agarrado”, expresó una tía de la menor, visiblemente afectada. La familia insiste en que no existen conflictos previos que puedan explicar lo ocurrido y describe el contexto como el de un hogar trabajador.
Mientras tanto, la investigación quedó en manos de la Fiscalía de Instrucción de Segundo Turno de Cosquín, encabezada por la fiscal Silvana Pen, quien coordina las tareas junto a las fuerzas de seguridad.