Cuando el presidente Donald Trump ordenó bombardear este miércoles con bombas “antibúnker” las defensas iraníes en el estrecho de Ormuz, este corredor marítimo de 38 millas entre Irán y Omán continúa cerrado a la circulación. Solo han pasado 13 buques, entre ellos chinos y paquistaníes, después de negociar con Irán. Teherán, sí, sigue exportando millones de barriles de petróleo desde marzo, con alrededor de 90 barcos.
En la región, hay al menos 3000 barcos extranjeros varados, con tripulación en ellos, cargados con petróleo, gas o granos, sin poder pasar por el estrecho.
Trump no ha conseguido que la OTAN ni los países europeos se sumen a una operación militar para abrir el estrecho. Europa cree que el único camino es la negociación diplomática y, luego, participar en un convoy para ayudarlos a cruzar el minado estrecho.
La OMI y una solución diplomática para pasar el estrecho
La Organización Marítima Internacional (OMI) inició este miércoles una sesión extraordinaria en Londres, al borde del río Támesis, para debatir sobre el transporte marítimo, incluyendo el establecimiento de un corredor marítimo seguro que permita la evacuación segura de los marineros y buques varados en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz.
La reunión de la agencia de la ONU, con sede en la capital británica y responsable de regular la seguridad del transporte marítimo internacional, se produce en un momento de creciente preocupación por el destino de miles de buques y marineros varados a causa de la guerra. La represalia iraní a los ataques israelíes y estadounidenses ha paralizado el transporte marítimo comercial en el estrecho de Ormuz y sus alrededores.
“Los escoltas navales podrían convertir a los petroleros en objetivo de Irán”, advierte el jefe de la Organización Marítima Internacional (OMI).
En declaraciones al inicio de una reunión de emergencia de dos días del consejo de gobierno de la agencia marítima de la ONU en Londres, Arsenio Domínguez afirmó que la "desescalada" era la única vía sostenible para restablecer el flujo marítimo.
El estrecho de Ormuz, que en circunstancias normales es la principal vía de transporte de una quinta parte de la demanda mundial de petróleo, lleva prácticamente cerrado más de dos semanas, desde la ofensiva estadounidense-israelí contra Irán.
Teherán respondió al ataque atacando petroleros y otras infraestructuras energéticas, paralizando el tráfico y provocando una fuerte alza de los precios en los mercados energéticos mundiales.
El presidente estadounidense Donald Trump ha pedido a sus aliados, incluido el Reino Unido, que proporcionen apoyo naval a los petroleros para reabrir la ruta marítima. Pero Domínguez advirtió que eso no sería suficiente para restablecer el flujo.
Barcos como objetivos iraníes
"La realidad es que un barco aún puede ser atacado, incluso con un buque de escolta a su lado, y esto no ofrece garantías. Ni en materia de seguros ni para los marineros de que el comercio pueda reanudarse. No es una solución sostenible a largo plazo", afirmó Domínguez.
Al preguntársele si le preocupaba que un convoy naval pudiera ser un objetivo, respondió "absolutamente". Afirmó que era improbable que se reanudara el tráfico “sin un alto el fuego formal”.
"No lo veo posible porque es demasiado arriesgado. No voy a pedirle a nadie que corra el riesgo de enviar barcos inocentes, y en particular a marineros inocentes, a través del estrecho de Ormuz, cuando no hay garantías de todas las partes involucradas de que sea seguro hacerlo", dijo.
“Necesitamos reducir la tensión. Es la única solución. Y por eso nos reunimos aquí en la OMI. Creemos y confiamos en el multilateralismo y el diálogo. Así es como encontramos soluciones”, declaró Domínguez antes de iniciar la reunión.
"Cualquier ataque contra marineros inocentes o buques civiles es totalmente inaceptable. No deben convertirse en víctimas de tensiones geopolíticas más amplias", dijo el panameño.
Unos 40 países reunidos: Israel e Irán de observadores
La reunión de emergencia fue convocada por los miembros del consejo de la OMI, compuesto por 40 integrantes, entre los que se incluyen el Reino Unido y Estados Unidos, así como los estados del golfo que han sufrido represalias por parte de Irán: Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y Qatar. Representantes de Irán e Israel estarán presentes como observadores en la reunión.
Según la OMI, el bloqueo iraní del estrecho ha disparado drásticamente los precios del petróleo, ha generado incertidumbre en los mercados y ha dejado a unos 20.000 marineros varados en aproximadamente 3.200 buques al oeste del estrecho. Al menos 21 buques han sido alcanzados, atacados o han reportado ataques desde el inicio del conflicto.
Esto ocurre mientras Donald Trump pide a sus aliados, incluido el Reino Unido, que proporcionen apoyo naval a los petroleros para reabrir el estrecho de Ormuz. No lo consigue.
“La desescalada es la única solución a la crisis de Ormuz”, dijo el director general de la OMI.
El petróleo se dispara y las acciones caen, tras la orden de evacuación de instalaciones por parte de Irán en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar.
Irán afirma que las instalaciones petroleras del golfo se han convertido en "objetivos legítimos". Los medios estatales anuncian que las plantas serán atacadas "en las próximas horas".
El miércoles se evacuaron instalaciones energéticas en todo Oriente Medio ante la amenaza de ataques por parte de Irán sobre instalaciones “en las próximas horas”.
La orden de evacuación se emitió poco después de que las instalaciones petroleras iraníes en South Pars y Asaluyeh fueran atacadas por Israel. Se ordenó la evacuación de la refinería Samref y el complejo petroquímico Jubail de Arabia Saudita, el yacimiento de gas Al Hosn de los Emiratos Árabes Unidos y el complejo petroquímico Mesaieed, la empresa Mesaieed Holding Company y la refinería Ras Laffan de Qatar.
La petrolera saudí Aramco evacua sus instalaciones
Según informes, Aramco ha comenzado a evacuar algunas de sus instalaciones petroleras tras la amenaza de ataques por parte de Irán "en las próximas horas".
La petrolera estatal saudí anunció el traslado de personal de sus instalaciones de Samref y Jubail, según Bloomberg News. La planta de Samref, con una capacidad de producción de 400.000 barriles de crudo al día, aún no ha sufrido ataques durante el conflicto en Oriente Medio.
Sube el petróleo
El precio del petróleo se disparó más del 5%, hasta los 108 dólares, después de que Irán ordenara al personal abandonar las instalaciones de los países del golfo ante un posible ataque.
Un ataque de este tipo paralizaría aún más el suministro mundial de petróleo y gas, con el crudo Brent alcanzando su nivel más alto en 10 días en medio de temores de una creciente escasez.
“Estos centros se han convertido en objetivos directos y legítimos, y serán atacados en las próximas horas”, decía el comunicado. “Por lo tanto, se solicita a todos los ciudadanos, residentes y empleados que abandonen inmediatamente estas zonas y se trasladen a una distancia segura sin demora”, anunció Irán.
Las bolsas de valores cayeron en todo el mundo a medida que se intensificaba la guerra en Oriente Medio.