El histórico gomero ubicado en la plaza Gramajo Gutiérrez, frente al Cementerio del Oeste y dentro del área del parque Avellaneda, cayó este miércoles tras años de deterioro. El árbol, que tenía más de un siglo de antigüedad y había sido declarado “árbol notable” en 2004, se desplomó sin causar heridos.

El episodio ocurrió pasadas las 11 de la mañana. Según se informó, no había personas ni animales en la zona al momento del siniestro, lo que evitó consecuencias mayores. Personal municipal intervino de inmediato para iniciar las tareas de corte y retiro de la estructura. “Por la lluvia, no había concurrencia en el cementerio. No estaban las señoras que venden flores”, expresaron en el lugar.

Guillermo Olivera, director de Arbolado Urbano de la Municipalidad de la capital, explicó que la caída era previsible debido al avanzado estado del ejemplar. “Así es, era crónica de una muerte anunciada, ya lo veníamos diciendo”, afirmó. Y detalló: “El árbol venía mal, estaba muy hueco y el peso de las ramas con el agua hizo que se cayera”.

Además, recordó que en el último tiempo se habían realizado intervenciones para reducir riesgos. “Ya lo veníamos achicando la copa del árbol, sacando ramas secas que hacían peligrosa la estructura. Por eso, ahora tampoco produjo daños mayores”, dijo a LG Play.

Olivera también señaló que hubo limitaciones para avanzar con medidas más drásticas: “Tuvimos reuniones con vecinos que defendían al gomero y solicitaban que no se lo intervenga más. Nosotros buscamos el bien común, pero no pudimos avanzar más. Sacamos solo las ramas secas”.

Sobre el futuro del espacio, indicó que los restos serán retirados y trasladados a la huerta municipal, mientras se evaluarán alternativas para el lugar. “La municipalidad se caracteriza por escuchar a los vecinos, así que se verá qué proponen también”, dijo.

El funcionario indicó que el deterioro era consecuencia de una enfermedad de larga data. “Se comenzó a enfermar, y cuando se empieza a enfermar los hongos avanzan. Hay un estudio de la Estación Experimental Obispo Colombres (Eeaoc) que dio fe de eso. Estaban avanzando los hongos, comiendo la madera, y el final anunciado era este”, señaló.

“Se habla de un árbol de más de 100 años, anterior a la inauguración del Cementerio del Oeste. No es una especie autorizada para plantar en veredas o calles, sino en plazas o parques. Tiene raíces grandes, tabulares”, expresó el funcionario.

Ahora, la Municipalidad analiza junto a los vecinos la posibilidad de instalar una cartelería en el lugar que indique que el gomero había sido designado “árbol notable” en 2004, además de incluir una descripción de la especie, señaló.

Finalmente, remarcó la pérdida ambiental que implica la caída del árbol: “Se pierde un productor de servicio ecosistémico: oxígeno, sombra. Todo esto va a quedar despejado y eso afecta, más en este contexto de cambio climático”.