Cada 22 de marzo el calendario de la Iglesia católica recuerda a varios santos y beatos cuya vida estuvo marcada por la fe, el servicio y, en muchos casos, el martirio. Entre ellos destaca especialmente San Bienvenido Scotivoli, cuya figura suele considerarse la principal de esta jornada.

San Bienvenido Scotivoli

Nacido en Ancona, Italia, hacia 1188, Bienvenido Scotivoli fue jurista antes de consagrarse a la vida religiosa. Con el tiempo se convirtió en obispo de la diócesis de Osimo, designado por el papa Urbano IV. Durante su episcopado se destacó por su labor de mediación en conflictos y por su empeño en mantener la paz entre los ciudadanos.

Además, dedicó gran parte de su tarea a administrar y proteger los bienes de la Iglesia, evitando su pérdida o apropiación indebida. Se dice que vivió con gran humildad y que, fiel al espíritu franciscano, pidió morir sobre la tierra desnuda como signo de austeridad. Falleció a una edad muy avanzada, alrededor de los 94 años.

Otros santos del 22 de marzo

El santoral de este día también recuerda a otras figuras del cristianismo primitivo y medieval:

San Basilio de Ancira, defensor de la fe cristiana frente a las disputas teológicas del arrianismo.

San Epafrodito, mencionado en la Carta a los Filipenses como colaborador cercano del apóstol.

Santa Lea de Roma, recordada por su vida de oración y austeridad, elogiada por san Jerónimo.

San Nicolás Owen, que construía escondites para sacerdotes perseguidos en Inglaterra.

San Pablo de Narbona, considerado fundador de la Iglesia en Narbona, en la Galia.

Beato Francisco Chartier.