La segunda fase de la clasificación sprint del Gran Premio de China dejó un momento de máxima tensión entre Kimi Antonelli y Lando Norris que todavía genera debate.

Durante los últimos minutos de la SQ2, Antonelli bloqueó en la curva 1 cuando iniciaba su vuelta rápida y casi impacta contra el McLaren de Norris, en una maniobra que los comisarios han anotado para su análisis. La situación no pasó a mayores en pista, pero puso de manifiesto lo ajustadas que fueron las maniobras en la parte final de la sesión.

El piloto oriundo de Bristol expresó su frustración inmediatamente por radio: “He blocked me… I was going to push that lap!”, dejando en evidencia que la maniobra de Antonelli pudo haberle impedido marcar un tiempo más competitivo. 

En la reglamentación de la Fórmula 1, situaciones como esta se analizan bajo la figura de “impeding”, que puede derivar en sanciones de hasta cinco posiciones en la grilla si se confirma que un piloto bloqueó intencionadamente a otro durante su vuelta rápida.

El incidente subraya la presión a la que están sometidos los pilotos durante la fase final de las clasificaciones sprint. La pista de Shanghái, con sus curvas cerradas y la longitud de sus rectas, exige máxima concentración y coordinación en cada maniobra, y cualquier error mínimo puede provocar situaciones de riesgo o polémica, como la que ahora envuelve a Antonelli y Norris.

Hasta que los comisarios emitan su veredicto, el suspenso se mantiene. La sanción podría variar desde una simple advertencia hasta una penalización de posiciones que impacte directamente en la salida de la carrera corta del sábado. Mientras tanto, los equipos revisan los datos y ajustan sus estrategias, conscientes de que la clasificación sprint no solo define posiciones, sino que también condiciona los planes de carrera en una pista tan exigente como la de Shanghái.