El primer contacto de Franco Colapinto con el Circuito Internacional de Shanghái estuvo lejos de ser sencillo. El piloto argentino completó la única práctica libre del Gran Premio de China en una sesión marcada por incidentes, dificultades técnicas y la adaptación a un circuito en el que nunca había girado.
Apenas había transcurrido un minuto de la tanda cuando Colapinto protagonizó un aparatoso trompo con su Alpine. La maniobra sorprendió por la forma en que ocurrió: el tren trasero del monoplaza se bloqueó de manera repentina en una zona de curvas lentas, una situación que ya había aparecido durante los tests de pretemporada en Baréin.
Ese tipo de bloqueos está relacionado con la gestión de la energía en la nueva generación de unidades de potencia. Durante las fases de regeneración de batería, el eje trasero puede perder estabilidad y provocar este tipo de deslizamientos inesperados. Algo similar le ocurrió también a Lewis Hamilton con su Ferrari, mientras que los McLaren de Lando Norris y Oscar Piastri protagonizaron varias correcciones bruscas durante la sesión.
A pesar del susto inicial, Colapinto logró salir de la grava y continuar en pista sin daños importantes en el auto.
El fin de semana en China presenta una complejidad adicional: es la primera de las seis fechas con formato sprint de la temporada. Esto significa que los pilotos cuentan con una sola práctica libre antes de la clasificación sprint, lo que obliga a maximizar cada minuto de rodaje para entender el comportamiento del auto.
El desafío era todavía mayor para el argentino, que nunca había girado en el trazado chino. Además, el simulador ofrece menos precisión que en temporadas anteriores debido a los cambios introducidos en el reglamento técnico de la Fórmula 1.
En la primera parte de la sesión, Colapinto y su compañero Pierre Gasly utilizaron neumáticos blandos para comenzar a trabajar en la puesta a punto del Alpine A526. Más tarde, ambos pilotos cargaron combustible para realizar una simulación de carrera.
Cuando parecía que la sesión se desarrollaba con normalidad, llegó otro momento de tensión. El Alpine de Colapinto se quedó detenido en plena calle de boxes. El problema estuvo relacionado con la unidad de potencia: el motor Mercedes se apagó repentinamente, generando un sacudón que se notó incluso en el casco del piloto.
Los mecánicos del equipo de Enstone comenzaron a correr hacia el auto para retirarlo, pero antes de que llegaran el impulsor volvió a ponerse en marcha. Colapinto pudo continuar con la sesión y completar el trabajo previsto.
Más allá de los inconvenientes, el argentino logró cerrar la práctica con un rendimiento competitivo frente a su compañero de equipo, quedando a menos de tres décimas de Gasly en una sesión que sirvió como preparación para la clasificación sprint del Gran Premio de China.