Una posible operación financiera sacudió el paddock de la Fórmula 1 tras el inicio de la temporada 2026 en Australia. Toto Wolff, jefe del equipo Mercedes, analiza la posibilidad de adquirir una participación accionaria en Alpine, la escudería en la que compiten Franco Colapinto y Pierre Gasly, en una jugada que podría modificar el equilibrio de poder dentro de la categoría.
Según información publicada por el diario británico The Telegraph, el dirigente austríaco estaría interesado en comprar el 24% de las acciones que actualmente pertenecen al grupo inversor Otro Capital. La operación podría alcanzar una cifra cercana a los 520 millones de euros, ya que el valor total del equipo francés se estima entre 1.800 y 2.000 millones.
El eventual acuerdo requerirá la aprobación del Grupo Renault, propietario del 76% restante de Alpine, además del visto bueno de la junta directiva de Mercedes. De concretarse, la presencia del fabricante alemán como accionista minoritario podría profundizar la colaboración técnica que ya existe entre ambas escuderías.
Actualmente Mercedes suministra a Alpine tanto la unidad de potencia como la caja de cambios, en un vínculo que se extenderá al menos hasta 2030. Sin embargo, la posibilidad de que dos equipos tengan intereses comunes dentro de la estructura accionaria generó debate dentro del paddock.
La disputa con Christian Horner
El trasfondo de esta negociación también se vincula con la rivalidad política dentro de la Fórmula 1. El exdirector de Red Bull Christian Horner había sido mencionado previamente como interesado en adquirir una participación en Alpine para regresar a la categoría.
Si la operación encabezada por Wolff avanza, ese escenario quedaría prácticamente descartado y reforzaría la influencia de Mercedes dentro de la estructura del equipo francés. Mientras tanto, desde Alpine aclararon que la escudería “es contactada regularmente por múltiples inversores potenciales” y que cualquier negociación corresponde exclusivamente a los accionistas del equipo.