El mercado laboral argentino estuvo marcado por una nueva pérdida de poder adquisitivo y un escenario de empleo que no logra consolidarse. En un contexto de aceleración inflacionaria y cambios en las reglas laborales, los ingresos de trabajadores y jubilados volvieron a resentirse, mientras persisten fuertes diferencias entre los sectores que crecen y aquellos que continúan en retroceso.

Un informe de la consultora C-P señaló que en enero los salarios reales del sector privado registraron una caída del 1,3%, de acuerdo con las paritarias más representativas. Según la entidad, el aumento nominal promedio se desaceleró, influido por acuerdos como el de Comercio, que otorgó un incremento en diciembre pero fijó 0% para el primer trimestre de 2026.

El deterioro se suma a la pérdida de poder adquisitivo que ya habían mostrado el Índice de Salarios formales del Indec y la serie de remuneraciones del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) entre septiembre y diciembre, fenómeno que el reporte atribuye al comportamiento de los convenios colectivos.

“Aún con negociaciones por arriba de 2%, la aceleración de la inflación impulsa la dinámica del salario real hacia abajo. De no darse una baja rápida en la inflación, la caída del salario real se profundizará, más considerando los efectos de la reforma laboral sobre los convenios”, advirtió el trabajo.

Desde la asunción de Javier Milei, los ingresos reales del sector privado acumulan una merma del 1,3%, mientras que en el sector público la caída alcanza el 16,9%, según datos oficiales. 

La inflación se aceleró al 2,9%, máximo de 10 meses, y que las estimaciones para febrero lejos están de ser alentadoras. La mayoría de las consultoras privadas pronosticó un alza promedio de entre 2,8% y 3%, impulsada por los aumentos en las tarifas energéticas, en el transporte público y en carnes. Esto refleja las dificultades del equipo económico para profundizar el sendero de desinflación que había logrado.

Hacia adelante, Lucía Cirmi, economista y magíster en desarrollo e integrante de Paridad en la Macro, advirtió sobre el potencial impacto de la reforma laboral en materia salarial. "Cuando las negociaciones sean por empresa vamos a empezar a ver un deterioro constante", pronosticó. A la vez, alertó sobre la "cancelación del progreso de los trabajadores de plataforma" al pasar a ser considerados "oferentes y no trabajadores", consignó el diario "Ámbito".

No solo el ingreso real de la Población Económicamente Activa viene golpeado, sino también las jubilaciones, que en enero acumularon su séptimo retroceso al hilo, de acuerdo a la medición de C-P. La "mínima", que se le aplica al 60% de los adultos mayores, ya perdió 4,8% desde mediados de 2025, mientras que los sectores medios-altos tuvieron un recorte real del 2,5% en ese período.

Adicionalmente, 2026 arrancó con una nueva merma en el gasto social, incluyendo la Asignación Universal por Hijo (AUH), que era una de las pocas variables en las cuales el Gobierno nacional estaba ofreciendo una recomposición. En este segmento, el informe de C-P arrojó un derrumbe del 35% en la era Milei.