La escalada del conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos volvió a golpear este martes 3 de marzo a los mercados internacionales y arrastró con fuerza a los activos argentinos. El riesgo país se disparó hasta rozar los 600 puntos básicos, mientras que los ADRs argentinos en Wall Street registraron caídas de hasta 9% en una rueda marcada por la extrema volatilidad.
El shock externo se combinó con una toma de ganancias local y profundizó la corrección que ya venía mostrando la plaza porteña.
Riesgo país al borde de los 600 puntos
En las primeras operaciones del día, el riesgo país argentino avanzó con fuerza y quedó a apenas 2 puntos básicos de las 600 unidades, su nivel más alto desde el 12 de diciembre.
Este salto refleja el aumento de la percepción de riesgo sobre la deuda soberana argentina en un contexto global adverso, dominado por la suba del petróleo y la búsqueda de activos de refugio.
Los bonos soberanos en dólares —Bonares y Globales— mostraron caídas promedio del 2%, mientras que algunos títulos en pesos operaron con comportamiento mixto.
Acciones argentinas y ADRs en rojo
El índice S&P Merval cayó 0,8% en pesos y acumuló su quinta baja consecutiva, regresando a niveles no vistos desde fines de octubre, tras las elecciones legislativas.
En Nueva York, los ADRs argentinos sufrieron fuertes pérdidas:
Grupo Supervielle: -9,5%
BBVA Argentina: -7,5%
IRSA: -7,2%
El castigo se concentró especialmente en el sector financiero, más sensible a los movimientos de tasas y al aumento del riesgo sistémico.
En paralelo, los principales índices de Wall Street retrocedieron hasta 2%, reflejando una venta masiva global de activos de riesgo.
Petróleo arriba de u$s80 y tensión en el estrecho de Ormuz
El precio del crudo subió cerca de 8% y el Brent del Mar del Norte se ubicó en torno a los u$s84 por barril, su valor más alto desde julio de 2024.
El foco de tensión está en el estratégico estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo. El mercado teme interrupciones en el tránsito marítimo que afecten el flujo global de energía.
Los analistas manejan tres escenarios:
U$S80 por barril: conflicto acotado
U$S90: escalada regional más prolongada
U$S100 o más: shock energético con impacto inflacionario global
Por ahora, el precio refleja una prima de riesgo geopolítica, pero no interrupciones concretas en el suministro.
Caídas en Asia y Europa
La tensión también se sintió en los principales mercados internacionales:
Kospi: -7,24%
Nikkei 225: -3,06%
Hang Seng: -1,23%
En Europa, las principales bolsas retrocedieron más de 2%, reflejando un claro movimiento global de aversión al riesgo.
Impacto en inflación y tasas de la Fed
Un petróleo más caro presiona la inflación mundial y puede alterar los planes de la Reserva Federal de Estados Unidos.
Si la suba energética se traslada a los precios al consumidor, la Fed podría postergar recortes de tasas previstos para este año. Un escenario de tasas altas por más tiempo fortalece al dólar y complica a los mercados emergentes, incluida Argentina.
Qué significa esto para la Argentina
El impacto local es doble:
Lado positivo
Un petróleo alto mejora las perspectivas de exportación energética, especialmente desde Vaca Muerta.
Mayor ingreso potencial de divisas en el mediano plazo.
Lado negativo
Mayor volatilidad financiera.
Suba del riesgo país.
Dificultades en el acceso al financiamiento.
Presión cambiaria e inflacionaria indirecta.
El ministro de Economía, Luis Caputo, calificó el escenario como un shock externo cuyo impacto temporal es incierto, aunque reconoció que ya se refleja en los precios de mercado.