A 100 días del inicio del Mundial 2026, el máximo evento del fútbol internacional se encuentra atravesado por un escenario geopolítico delicado. La escalada militar entre Estados Unidos e Irán, junto con restricciones migratorias impulsadas por la administración de Donald Trump, generó inquietud dentro del entorno organizativo y en la propia FIFA, que observa con atención la evolución del contexto internacional.

La Copa del Mundo, que se disputará entre el 11 de junio y el 19 de julio en Estados Unidos, México y Canadá, será histórica por la participación de 48 selecciones y un total de 104 partidos. Sin embargo, el foco dejó de estar exclusivamente en lo deportivo ante las tensiones diplomáticas que podrían impactar en la logística y en la presencia de aficionados.

Uno de los puntos más sensibles es la situación de Irán, cuya selección ya tiene asegurada su clasificación y disputará encuentros en suelo estadounidense. Las autoridades norteamericanas garantizaron el ingreso de jugadores y cuerpos técnicos, aunque los simpatizantes iraníes enfrentarían fuertes limitaciones para obtener visados, lo que podría afectar el acompañamiento en las tribunas.

Las restricciones no se limitan a ese país. Ciudadanos de otras naciones también estarían alcanzados por limitaciones migratorias o demoras en la emisión de visados. Para mitigar el impacto, el gobierno estadounidense puso en marcha un sistema especial de prioridad para quienes ya posean entradas, aunque persisten dudas sobre su alcance real.

De la unidad prometida a la incertidumbre política

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, expresó públicamente su confianza en que el torneo se desarrollará en un clima de paz, aunque evitó profundizar sobre las tensiones internacionales. El contraste con el espíritu de apertura que caracterizó al Mundial de 1994 es evidente, en un contexto marcado por polarización política interna en Estados Unidos y cuestionamientos sobre políticas migratorias, mientras México también refuerza protocolos de seguridad ante recientes episodios de violencia.