Galatasaray protagonizó una clasificación memorable en la Champions League tras eliminar a Juventus en Turín y meterse en los octavos de final. El conjunto turco cayó 3-0 durante el tiempo reglamentario, resultado que igualó la eliminatoria, pero logró reaccionar en el alargue y, gracias a los goles convertidos en ese tramo y la ventaja obtenida en la ida, selló un global favorable que le permitió avanzar.

El equipo italiano necesitaba revertir la dura derrota sufrida en Estambul y durante los 90 minutos consiguió hacerlo. Los tantos de Manuel Locatelli, de penal, Federico Gatti y Weston McKennie encendieron la ilusión de la “Vecchia Signora”, que logró empatar la serie y llevó el partido a un desenlace dramático ante su público.

Sin embargo, la expulsión de Lloyd Kelly antes del minuto 50 modificó el desarrollo del encuentro. Con superioridad numérica, el conjunto visitante resistió la presión y esperó su oportunidad. En ese contexto ingresó Mauro Icardi en los minutos finales del tiempo reglamentario, aportando experiencia y presencia ofensiva para afrontar el tiempo suplementario.

Ya en el alargue, Galatasaray mostró mayor frescura física y claridad táctica. Victor Osimhen marcó el gol que devolvió la ventaja global a su equipo y cambió el ánimo de la serie. Juventus intentó reaccionar empujado por su gente, pero dejó espacios que resultaron determinantes en el desenlace.

Golpe final y clasificación histórica

En un cierre cargado de tensión, el conjunto italiano generó situaciones para mantenerse con vida, aunque la falta de eficacia le jugó en contra. Sobre el final, un contraataque culminó con la definición de Baris Yilmaz, que sentenció la eliminatoria y aseguró la clasificación del equipo dirigido por Okan Buruk. Ahora, el conjunto turco espera rival en octavos entre Liverpool o Tottenham, mientras la eliminación profundiza las dudas en la Juventus de Massimiliano Allegri, que atraviesa una temporada irregular.