La situación de Lucas Blondel en Boca Juniors parece haber llegado a un punto de no retorno bajo la conducción de Claudio Úbeda. Sin minutos oficiales en lo que va de la temporada y relegado a un rol casi testimonial, el lateral derecho de 29 años se encuentra a un paso de mudar su fútbol a Parque Patricios. El interés de Huracán no es casual: responde a un pedido directo de Diego Martínez, quien ya lo dirigió en su etapa previa por el club de la Ribera y confía en recuperar la versión que lo llevó a destacar en el fútbol local.

A pesar de que la salida de Luis Advíncula y el bajón en el rendimiento de Juan Barinaga sugerían una oportunidad para Blondel, el defensor no ha sido tenido en cuenta, acumulando una inactividad que se remonta al 19 de mayo del año pasado. Recientemente, el propio jugador confesó en una entrevista la dificultad de "no sentirse útil" al estar tanto tiempo parado, una sensación que aceleró el visto bueno de la dirigencia de Boca para negociar su salida. Para el equipo conducido por Juan Román Riquelme, la partida de Blondel tiene un trasfondo estratégico, ya que le permitiría habilitar un cupo extra para reflotar el interés por el extremo Edwuin Cetré.

Sin embargo, el desembarco del lateral en el "Globo" todavía depende de una ingeniería reglamentaria. Al haber cerrado el mercado general, Huracán necesita desprenderse de un futbolista que haya firmado al menos el 25% de las planillas oficiales para liberar una plaza y concretar lo que sería su sexto refuerzo. Nombres como Eric Ramírez, Natanael Samaniego o Milton Ríos aparecen como los posibles candidatos a salir para destrabar definitivamente el arribo de un Blondel que busca, ante todo, volver a sentirse jugador dentro de una cancha.