Lo que comenzó como un gesto de "hermandad cultural" terminó convirtiéndose en un foco de críticas vecinales. La intendenta de la localidad salteña de Hipólito Yrigoyen, Soledad Cabrera, recibió un sulky tucumano enviado desde Simoca, pero el homenaje al folclore no fue suficiente para calmar el malestar por el estado de las calles locales.

Un legado de Federico Córdoba

Detrás de la madera y las ruedas de este carruaje tradicional, hay una historia de afecto regional. El obsequio, que lleva la leyenda "En homenaje a Federico Córdoba", nació de un viejo anhelo del recordado integrante de Las Voces de Orán. Fue el propio músico quien, antes de su partida, habría gestionado ante las autoridades de Simoca la llegada de uno de estos ejemplares al pueblo salteño.

La entrega se formalizó bajo un Convenio de Cooperación Cultural Interprovincial firmado entre Cabrera y el Secretario de Gobierno de Simoca, Eduardo Daniel Paz. "Seguimos fortaleciendo vínculos que impulsan el desarrollo cultural de nuestra región", celebró la jefa comunal en sus redes, compartiendo fotos del histórico transporte.

El "ruido" en las redes: ¿cultura o infraestructura?

A pesar del valor simbólico y del peso emocional que tiene la figura de Córdoba en el norte, la recepción del sulky no fue precisamente una fiesta para todos. Los vecinos de Hipólito Yrigoyen no tardaron en reaccionar, transformando el posteo oficial en un muro de reclamos.

"Muy lindo el sulky, pero lo vamos a tener que usar para andar nosotros si no arreglan los baches", sentenció un usuario en Facebook.

El eje de las críticas apunta a las prioridades de la gestión. Mientras la intendencia resalta la "identidad y las tradiciones", la comunidad exigió en sus posteos obras públicas urgentes, principalmente la refacción de las arterias principales de la ciudad, que hoy presentan un deterioro evidente.