Durante el mes de septiembre, las empresas de transporte de Tucumán recibieron subsidios públicos por un monto aproximado de $8.900 millones. De ese total, $1.900 millones fueron destinados a las 14 líneas urbanas que prestan servicio en San Miguel de Tucumán, mientras que el resto se distribuyó entre servicios interurbanos y rurales. Según datos difundidos por la propia Aetat, en la capital tucumana circulan alrededor de 350 colectivos. Sin embargo, pese al volumen extraordinario de recursos públicos que recibe el sector, el servicio que utiliza la población continúa siendo deficiente: largas esperas, frecuencias incumplidas y unidades en mal estado. Existen además estimaciones que indican que un colectivo puede llegar a facturar importantes sumas. Aun tomando este concepto con prudencia, la magnitud del negocio resulta evidente si se la multiplica por la cantidad de unidades en circulación y se la suma a los subsidios estatales. La ciudadanía se pregunta con razón: ¿por qué, con miles de millones de pesos aportados por el Estado, el transporte público sigue sin dar respuestas adecuadas? Los subsidios son dinero de todos. La gente tiene derecho a saber cómo se usan.
Rodolfo Raúl Luna
Pasaje Los Naranjos 367 - S. M. de Tucumán