Cuando se usan términos que definen “ “desórdenes “ en determinadas personas o sociedades, y queremos atribuir esos “desórdenes” (desquicios) al gobierno actual, solo estamos escupiendo para arriba y nos cae la escupida en la cara. Verdadero “desquicio”’ fueron los innumerables hechos de corrupción realizados en el gobierno anterior de los cuales solo recordaré algunos: la galopante hiperinflación que carcome los salarios, la  tragedia de Once, Hotesur, Cuadernos, Lázaro Báez, Antonini Wilson, Cajas de seguridad con millones de dólares, procesados y condenados como Jaime, De Vido, Boudou, Lázaro, Cristina, etc. etc. (para respetar el número de palabras que nos ofrece LA GACETA para opinar). Si parte de lo recordado no es desquicio ¿el desquicio dónde está? “Y dónde está y dónde está…” (muletilla sonora muy escuchada en estos días). Cuidado con atribuir relatos incongruentes y términos rebuscados que hablan más de los que se quieren exculpar que de los supuestos culpables del desorden.

Héctor Miguel Ávila                                 

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