El movimiento hacia los Valles se intensificó en las últimas horas y dejó al descubierto un escenario mixto, con un fuerte flujo turístico y una ruta que exige máxima precaución. El trayecto por la ruta provincial 307, principal vía de acceso a Tafí del Valle y Amaicha del Valle permanece transitable, aunque registra demoras y sectores comprometidos por la humedad, derrumbes recientes y presencia de agua sobre la calzada.

La marcada afluencia de vehículos responde al fin de semana largo de Carnaval, que se extenderá hasta el martes y moviliza a miles de turistas. Tafí y Amaicha concentran la mayor demanda. En esta última, además del movimiento propio de la temporada, se desarrollan las celebraciones de Carnaval y el tradicional Festival Nacional de la Pachamama, uno de los eventos culturales más convocantes del calendario.

Cerca de las 10, LA GACETA recorrió la zona de Las Mesadas, donde se implementó un control vehicular que generó demoras de entre 20 y 30 minutos antes de que el tránsito comenzara a normalizarse. Debido al intenso flujo de autos, se prevé que esas esperas se repitan a lo largo de la jornada. Superado el puesto, el ascenso hacia la Quebrada del Indio presenta una condición dominante: carpeta asfáltica húmeda y circulación más lenta a medida que aumenta la pendiente y la densidad vehicular.

Uno de los sectores que demanda mayor atención se ubica cerca de la Gruta de la Virgen del Valle, donde un desborde reciente dejó escombros y afectó parcialmente el camino. Por precaución, la calzada en dirección a Tafí se redujo levemente. Si bien los trabajos de despeje mantienen los restos de derrumbes fuera de la ruta en varios tramos, todavía se observan piedras y material suelto a la vera del camino.

En las inmediaciones del campamento de la Dirección Provincial de Vialidad, en el kilómetro 13, la presencia de agua sobre la calzada obliga a disminuir la velocidad. Más adelante, tras el monumento al Indio, se repite el patrón: sectores mojados, vestigios de deslizamientos y condiciones que no aconsejan detenerse innecesariamente.

El tránsito se torna particularmente lento en Guasancho de Yerba Buena, donde la humedad ambiental es elevada y se detectan ramas y piedras sobre el asfalto. En la zona conocida como “El Aluvión” y en los últimos tramos de la quebrada, se registra lluvia copiosa, lo que complica aún más la circulación, especialmente para motociclistas.

El punto más crítico en términos de demora es La Herradura. Allí el tráfico puede tornarse muy lento e incluso detenerse por momentos, convirtiéndose en el tramo que más tiempo demanda. En estas jornadas de alta concurrencia, el viaje desde San Miguel de Tucumán hasta Tafí del Valle se extiende a aproximadamente dos horas, siempre que no se produzcan incidentes.

A medida que se aproxima el ingreso a Tafí, las condiciones mejoran: el cielo tiende a despejarse, cesan las lluvias y el tránsito recupera fluidez. Sin embargo, un factor que atraviesa todo el recorrido y requiere atención constante es la presencia de animales sueltos en la ruta.

En paralelo al estado del camino, el nivel de reservas confirma el fuerte interés turístico. Inés Frías Silva, vicepresidenta del Ente Tucumán Turismo, expresó su satisfacción ante la llegada masiva de visitantes. “La previsión de reservas es del 97% para Tafí del Valle”, señaló. “Estamos hablando de previsión; normalmente el día domingo ese número tiende a ajustarse”, explicó.

Respecto del flujo vehicular, indicó que no se cuenta con una cifra exacta de ingresos. “Es enorme la cantidad de vehículos que subieron durante la tarde y la noche de ayer”, describió.

El transporte público también se adaptó a la demanda. Desde la empresa Aconquija informaron que los servicios parten desde la capital hacia el valle de lunes a sábado a las 6, 10, 12, 14, 16, 18 y 20; mientras que los domingos se mantienen esos horarios, con salida a las 19 en lugar de las 20. Cada coche titular suma entre tres y cinco refuerzos por servicio.

En cuanto a tarifas, el pasaje ida y vuelta desde la capital hasta Tafí del Valle o El Mollar tiene un valor promocional de $25.000, mientras que el boleto simple cuesta $18.000. Para Amaicha del Valle, el viaje ida y vuelta asciende a $40.000 y también se agregan hasta tres refuerzos además del coche principal.

El panorama combina entusiasmo turístico con una ruta que, si bien permanece habilitada, exige conducción responsable, tiempos holgados y atención permanente. La recomendación es clara: viajar con anticipación, reducir la velocidad en sectores húmedos y extremar cuidados en zonas de derrumbes y presencia de animales.