La abogada argentina Agostina Páez, detenida en Brasil por realizar gestos racistas, fue trasladada a una cárcel común.

Los abogados están trabajando para revertir la situación y lograr una prisión domiciliaria para la influencer. El delito, caratulado como "injuria racial" para la Justicia de Brasil, tiene una pena de 2 a 5 años.

Páez fue detenida tras un episodio que ocurrió el pasado 14 de enero, mientras estaba de vacaciones en Brasil con sus amigas. Tras discutir con los empleados de un bar por la cuenta que les cobraron, la joven realizó gestos ofensivos que simulaban los movimientos de un mono: quedó imputada por injuria racial y se le colocó una tobillera electrónica.

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