Barby Franco volvió a captar la atención de sus seguidores, esta vez no por una producción de moda ni por un look personal, sino por un detalle íntimo de la vida cotidiana de su hija Sarah, fruto de su relación con el abogado Fernando Burlando. A través de sus historias de Instagram, la modelo mostró a la nena de tres años disfrutando de una siesta en un mueble tan original como poco común: una llamativa “cama huevo” que rápidamente se volvió viral.

La imagen dejó ver a Sarah acomodada dentro de una estructura ovalada, amplia y acolchada, con una estética moderna que recuerda a un capullo. El diseño, en tonos suaves y líneas minimalistas, generó una fuerte repercusión entre los usuarios, que no tardaron en opinar. Mientras algunos celebraron la creatividad y el confort del objeto, otros abrieron el debate sobre los lujos y las tendencias en la crianza infantil.

Este tipo de camas se caracteriza por su formato envolvente, pensado para brindar sensación de protección y contención durante el descanso. En el modelo elegido por Franco, el interior está completamente tapizado y cuenta con un respaldo curvo que acompaña la postura del niño. Además, incorpora una pantalla integrada, lo que permite que la pequeña pueda ver dibujos animados o películas sin salir de ese espacio.

Lejos de ser un caso aislado, este tipo de mobiliario forma parte de una tendencia en alza dentro de la decoración infantil de alta gama. Diseños orgánicos, materiales blandos y estructuras que evocan refugios naturales ganan cada vez más protagonismo en cuartos pensados tanto para el descanso como para el juego.

Un cuarto soñado para pijamadas en plena naturaleza

La “cama huevo” no es el único detalle que refleja el cuidado puesto en los espacios de Sarah Burlando. La niña también cuenta con una habitación especialmente diseñada para recibir amigos y organizar pijamadas, dentro de la casa familiar ubicada en el campo. El ambiente fue mostrado por Barby Franco en redes sociales, donde explicó que se trató de un deseo expreso de su hija.

“El sueño de Sarah. Le pidió a Papá Noel su propia habitación para hacer pijamada”, escribió la modelo al compartir imágenes del lugar. El cuarto tiene como protagonista un gran mueble blanco con forma de casita, que concentra varias camitas ideales para recibir invitados. El diseño se completa con una escalera que incorpora cajones, pensados para guardar juguetes y mantener el orden.

La habitación también se destaca por su luminosidad, gracias a un ventanal que conecta visualmente con el jardín. Detalles como una palmera artificial y elementos decorativos de estilo lúdico refuerzan la idea de un espacio pensado para estimular la imaginación y el juego, más allá de la función tradicional de un dormitorio.