Aunque el desempleo en España cayó al 9,93%, cada vez más personas apuestan por emprender en oficios manuales altamente rentables para salir adelante. Electricistas, fontaneros y técnicos especializados se convirtieron en piezas clave de un mercado que no para de crecer. Sin embargo, el éxito tiene un costo: impuestos altos, cuotas y gastos fijos que hacen temblar el bolsillo.

Oficios manuales en auge: trabajo sin título universitario y buenos ingresos

En un contexto donde muchos empleos tradicionales pierden terreno, los oficios manuales volvieron a ganar protagonismo en España. Se trata de uno de los pocos sectores donde todavía es posible trabajar sin formación universitaria y alcanzar ingresos que superan a muchos puestos de oficina.

Cada vez más trabajadores deciden dar el salto, hacerse autónomos y montar su propio negocio. La demanda está, los clientes sobran y el trabajo no falta. Pero la realidad no siempre es tan sencilla como parece en redes sociales.

“En un solo día facturé 1.562 euros”, cuenta un electricista

Uno de esos casos es el de Daniel Rojas, electricista instalador profesional que se hizo autónomo hace poco más de un año. A través de TikTok y otras redes sociales, comparte su experiencia diaria y detalla cuánto se puede ganar realmente en este rubro.

“En un solo día facturé 1.562 euros”, cuenta en uno de sus videos. La cifra, a simple vista, impacta. Pero Daniel se encarga de aclarar que facturar no es lo mismo que ganar.

Los “trabajitos” que suman miles de euros… antes de impuestos

Entre los servicios que realiza se encuentran tareas habituales en cualquier hogar: instalar una vitrocerámica, cambiar la tapa de un inodoro o reemplazar válvulas de un sistema de hidromasaje.

“El costo de la vitrocerámica fue de 410 euros y la vendí a 480. La tapa del váter costó 170 y se vendió a 192. El cambio de hidromasaje y válvula se cobró 399 euros más 99 de instalación”, detalla. La suma total del día: 1.562 euros facturados.

Cuánto queda realmente en el bolsillo de un autónomo

El problema aparece cuando entran en juego los impuestos y los gastos fijos. Al monto total hay que descontarle el IVA del 21%, que va directo a Hacienda, dejando la cifra en 1.291 euros. A eso se le suma el IRPF, que en su caso ronda el 25%.

“Solo de IRPF se van casi 70 euros”, explica Daniel. Según sus cálculos, el beneficio real de ese día fue de 209,55 euros, sin contar la cuota de autónomos, el seguro de la furgoneta, mantenimiento de herramientas y otros gastos habituales.

Un sector con alta demanda y a prueba de inteligencia artificial

Pese a todo, los oficios manuales siguen siendo una salida laboral cada vez más valorada. En España, cerca del 43% de las empresas asegura no poder cubrir uno o más puestos de trabajo, y en sectores como la hostelería, dos de cada tres empresas denuncian falta de mano de obra.

Electricistas, técnicos y trabajadores especializados se volvieron, además, un pararrayos frente a la automatización y la inteligencia artificial. Son trabajos que no pueden ser reemplazados fácilmente por máquinas y que seguirán siendo esenciales en los próximos años.

El caso de Daniel lo deja claro: se puede facturar mucho, pero emprender en un oficio rentable también implica asumir riesgos, gastos y una presión constante. No todo lo que reluce es oro, aunque el trabajo no falte.