“No creo sino que estoy convencido de que Tucumán es un centro de acopio de droga que luego es enviada a otras provincias, a grandes centros de consumo como Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza”, sostuvo Federico Pelli, diputado nacional por La Libertad Avanza.
“Recurriendo a una definición propia, que en estas tierras el ciclo del narcotráfico está completo. Se produce droga, como lo demostraron la existencia de cocinas en barrios de la periferia y el hallazgo de plantaciones de marihuana a gran escala en el norte provincial. Además, como es de público conocimiento, se registraron casos de lavado de activos”, indicó.
Por su parte, el legislador oficialista Gerónimo Vargas Aignasse señaló: “Tucumán tiene una ubicación logística sensible, lo que siempre implica un riesgo potencial. Sin embargo, los datos actuales muestran que hoy funciona principalmente como territorio de intercepción y no de consolidación. El incremento en la cantidad de droga secuestrada el año pasado habla de una fuerte capacidad de control, ya que el Operativo Lapacho está logrando cortar el flujo antes de que se consolide el acopio”.
“El decomiso de casi 150 kilos de marihuana en un taller mecánico, en plena ciudad y de manera fortuita, da cuenta de que podemos ser claramente un centro de acopio. Las organizaciones avanzan sobre territorios locales porque ya conocen las fallas de los organismos de control y/o una posible connivencia entre la política y los narcos”, sostuvo José Cano, legislador radical.
“Este caso es, además, un claro ejemplo de cómo el Gobierno y la Policía intentan mostrar un gran trabajo, pero la realidad indica que existe una mala conducción de la fuerza, falta de capacitación profesional y escasa inteligencia criminal. Seguramente, como en muchos otros casos, quedará como un secuestro relevante, pero sin la detención de los verdaderos dueños de la droga”, acotó.