El ex ministro de Economía, Domingo Cavallo, publicó un nuevo análisis sobre la situación económica en el que advirtió sobre la sostenibilidad del esquema actual. Si bien destacó la tendencia a la baja del riesgo país, el economista señaló que el Gobierno no debe "entusiasmarse" con la calma cambiaria lograda a través del carry trade.
Pese a la advertencia, el economista destacó la estrategia del Banco Central: "La baja del riesgo país conseguida con compra de reservas por parte del Banco Central es una muy buena señal y esta política, si se acompaña con reformas cambiarias y financieras, puede transformarse en la mejor opción para reactivar la economía".
Cavallo proyectó que la prioridad debe ser que 2026 se convierta en un período de "fuerte reactivación". Según su visión, la acumulación de divisas es clave: "En la medida que este fenómeno continúe, se irá aproximando el momento en el que Argentina recupere el acceso al mercado internacional de capitales".
Uno de los puntos críticos del informe se centró en las tasas de interés en pesos. Cavallo calificó como "peligroso" que se mantengan elevadas en términos reales y definió a las restricciones vigentes sobre las empresas como una "espada de Damocles" que impide la baja del costo de endeudamiento.
Respecto al pago de la deuda externa, diferenció el rol del BCRA del de las cuentas públicas: "Para la compra de divisas por parte de los Tesoros Nacional y provinciales, se necesita que la nación y las provincias generen superávit fiscal primario suficiente". "Si no lo logran, tendrán que financiar esta compra de divisas con endeudamiento, sin afectar las reservas del Banco Central", agregó.
El orden de las reformas
Sobre el cierre del documento, el ex funcionario sugirió avanzar "acumulando reservas sin inducir carry trade sino avanzando rápidamente hacia la eliminación completa del cepo con garantías de que no va a ser reintroducido bajo ninguna circunstancia".
Finalmente, recomendó anteponer los cambios financieros a la discusión laboral: "El efecto que tendrá esta reforma financiera y cambiaria sobre la competitividad de la economía será mucho más rápido y efectivo que el que pueda derivarse de una reforma laboral discutida y aprobada en un contexto de recesión en vastos sectores del mercado interno".