El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, lanzó este lunes un fuerte cuestionamiento a la conducción nacional del Partido Justicialista (PJ), al denunciar lo que definió como una “dictadura del pensamiento” ejercida por Cristina Fernández de Kirchner dentro del espacio político.

A través de un extenso mensaje publicado en la red social X (ex Twitter), Sáenz rechazó la suspensión de militantes y dirigentes del peronismo bonaerense y de otras provincias, una medida que —según afirmó— se aplica a quienes “cometen el pecado de disentir” con las órdenes de la ex presidenta.

Críticas a las intervenciones y al “dedo” en el PJ

El mandatario salteño sostuvo que las decisiones tomadas desde la conducción nacional del PJ afectan la autonomía de los partidos provinciales y debilitan la democracia interna. En ese sentido, reclamó que Cristina Kirchner “les dé libertad a los partidos provinciales y se corra de una vez por todas”, y cuestionó que el peronismo sea utilizado “como una PyME familiar”.

Sáenz también hizo referencia a los resultados electorales en el interior del país, donde —según señaló— las estrategias impulsadas desde Buenos Aires fracasaron. Como ejemplo, mencionó el caso de Jujuy, donde el peronismo perdió su única diputación nacional tras una intervención partidaria, mientras que Carolina Moisés logró acceder a una banca luego de imponerse en una PASO frente a listas respaldadas por el kirchnerismo y Juan Grabois.

“Eligiendo a dedo, desde la comodidad de un departamento en Buenos Aires, los resultados fueron estrepitosos”, afirmó el gobernador.

Pedido de renovación y solidaridad con dirigentes sancionados

En otro tramo del mensaje, Sáenz reclamó el fin de las “imposiciones, sanciones e intervenciones” dentro del PJ y planteó la necesidad de una renovación real del partido. “Renovar no es reciclar con los mismos de siempre”, sostuvo, y fue más allá al proponer que quien debería ser intervenido es el PJ nacional.

Finalmente, el gobernador expresó su solidaridad con Carolina Moisés y con los militantes y dirigentes peronistas sancionados en Jujuy, a quienes respaldó frente a las decisiones adoptadas por los interventores partidarios.

Las declaraciones de Sáenz profundizan el debate interno en el peronismo, en un contexto de fuertes tensiones entre los liderazgos nacionales y los referentes provinciales, y reavivan la discusión sobre la conducción, la democracia interna y el futuro del PJ.